Si tienes menos de 18 años y te pillan fumando o vapeando en la calle, la multa que llegará a casa puede ser de hasta 600 euros. El Consejo de Ministros acaba de dar luz verde al proyecto de ley que actualiza la normativa antitabaco y que, si supera la tramitación parlamentaria, cambiará dónde y cómo se fuma en España.
Qué cambia en las terrazas y en la calle
La reforma amplía los espacios sin humo que ya conocíamos. A partir de su entrada en vigor, no se podrá fumar en las terrazas de bares y restaurantes, en las playas, en las piscinas de uso colectivo ni en las instalaciones deportivas al aire libre. Tampoco se podrá en los accesos a hospitales, centros de salud, colegios, institutos, universidades, bibliotecas, museos o parques infantiles: se crea un perímetro de 15 metros sin humo alrededor de todos ellos.
Y aquí viene la novedad que más preocupa a los más jóvenes: los cigarrillos electrónicos, los vapeadores, las cachimbas o shishas y los productos de tabaco calentado quedan equiparados al tabaco convencional. La ley los mete en el mismo saco y les aplica las mismas prohibiciones.
Las multas a los menores: 600 euros y trabajos educativos
Por primera vez se prohíbe de forma expresa que los menores de edad fumen o utilicen cualquier dispositivo con nicotina. Hasta ahora la ley solo castigaba a quien les vendía o suministraba tabaco, no al menor que lo consumía. Si el texto se aprueba tal cual, que un menor sea sorprendido fumando se considerará infracción leve y podrá acarrearle una sanción de hasta 600 euros, que pagarán sus padres o tutores legales.
El Gobierno insiste en que no es una medida recaudatoria. La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió que el objetivo es preventivo, para implicar a las familias en la desnormalización del consumo. De hecho, la ley prevé que la multa se pueda cambiar por trabajos en beneficio de la comunidad o por programas educativos sobre salud y adicciones.
La mitad de los adolescentes de 14 a 18 años ha probado el cigarrillo electrónico y uno de cada cuatro lo ha consumido en el último mes, según los últimos datos oficiales.
Los números oficiales explican la urgencia. La encuesta ESTUDES 2025 del Ministerio de Sanidad refleja que el 49,5 % de los estudiantes de secundaria ha probado alguna vez los vapeadores y el 27,1 % los ha usado durante el último mes, frente al 14,9 % de 2019. “Es un cambio de adicción que la industria tabaquera lleva décadas impulsando”, advierte Raquel Fernández, presidenta de Nofumadores.org.
La hostelería en pie de guerra: ¿pérdidas o salud laboral?
La patronal hostelera ha recibido el proyecto con indignación. Sus argumentos son los de siempre: creen que vetar el tabaco en las terrazas restará clientes y dañará el negocio, cuestionan que la restricción tenga suficiente respaldo científico y recuerdan que Bruselas aún no ha cerrado la revisión de la directiva europea sobre productos del tabaco.
Las organizaciones sanitarias ven justo lo contrario. “Los camareros no tienen por qué estar obligados a respirar una sustancia que mata”, afirma Noa Rey, presidenta del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT). Más del 75 % de la población española no fuma, insisten, y proteger a los trabajadores de terrazas debería ser una prioridad.
Por qué ahora y qué echa de menos el movimiento antitabaco
El Gobierno enmarca la reforma en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027. Se trata de la actualización más ambiciosa desde la ley de 2010, que ya prohibió fumar en espacios cerrados. Esa norma, cuyo historial se puede consultar en la entrada de Wikipedia, redujo el humo en bares y restaurantes pero dejó fuera las terrazas y los nuevos dispositivos.
Con todo, las asociaciones de prevención creen que el texto se queda corto. Piden que las cajetillas sean todas iguales —empaquetado neutro—, que se suban los impuestos a los vapeadores y a la picadura, y que se prohíba la entrada de menores a los estancos. “Hemos visto cómo dentro de los estancos entran chavales y compran productos pensados para ellos, con sabores a algodón de azúcar o piruleta”, denuncia Fernández. La batalla política se traslada ahora a las Cortes, donde previsiblemente los grupos añadirán enmiendas. Lo que está claro es que, en unos meses, la calle sin humo será mucho más amplia.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de ley que reforma la normativa antitabaco y lo ha remitido a las Cortes para su tramitación.
- Por qué te importa: Cambia dónde se puede fumar —terrazas, playas, piscinas, accesos a centros sensibles— e impone multas de hasta 600 euros a los menores que sean sorprendidos consumiendo.
- A quién afecta: A todos los fumadores, a los menores y sus familias, al sector de la hostelería y a los trabajadores de espacios abiertos al público.
- Hacia dónde vamos: El texto inicia ahora el debate parlamentario; si se aprueba sin cambios sustanciales, la entrada en vigor podría producirse en cuestión de meses.



