En la Comunidad de Madrid, 6.259 niños, niñas y adolescentes viven bajo el sistema de protección. Son datos del último Boletín de datos estadísticos de medidas de protección a la infancia y la adolescencia del Ministerio de Juventud e Infancia, con cifras que confirman un aumento del 2 % respecto al año anterior con registros, cuando se contabilizaron 6.123 menores tutelados.
El sistema madrileño mantiene el acogimiento familiar como recurso principal, pero su peso se equilibra cada vez más con el de los centros residenciales. El 55 % de los menores en protección vive con una familia acogedora (2.296 casos), un dato prácticamente idéntico al del año anterior (2.293). La otra cara de la moneda es el fuerte crecimiento del acogimiento residencial: 1.858 niños, niñas y adolescentes viven en hogares o centros, un 17 % más que los 1.584 registrados el año previo, según los datos difundidos por Aldeas Infantiles SOS.
A nivel estatal, la tendencia también es de incremento. En toda España, 55.010 menores viven bajo alguna medida de protección, lo que supone un aumento cercano al 5,9 % respecto al ejercicio precedente. Además, se ha producido un cambio de peso entre modalidades: el acogimiento residencial representa ya alrededor del 55 % de los casos, por encima del familiar (45 %), invirtiendo la distribución que venía siendo habitual en años anteriores.

Edad, nacionalidad y tipo de familia de los protegidos en Madrid
Detrás de los porcentajes hay perfiles muy definidos. En el ámbito del acogimiento familiar, Madrid presenta una distribución prácticamente equilibrada entre familias extensas y familias ajenas. De los 2.296 menores acogidos en familia, 1.169 viven con familias ajenas y 1.127 con familiares de su entorno cercano. La mayoría tiene nacionalidad española (1.706), mientras que 590 son de origen extranjero.
Por grupos de edad destacan los tramos de 11 a 14 años (619 menores), 15 a 17 (553) y 7 a 10 (518), edades en las que la intervención familiar requiere un acompañamiento intenso, tanto emocional como educativo. Por sexo, se observa una ligera mayoría de chicos: 1.170 frente a 1.126 chicas.
La fotografía cambia cuando se mira al acogimiento residencial. En los centros y recursos residenciales de Madrid predominan los menores de origen extranjero: 1.217 frente a 641 españoles. También varía de forma clara la distribución por edades. El grupo de 15 a 17 años es abrumadoramente mayoritario, con 1.358 adolescentes, lo que evidencia una alta concentración de jóvenes en la recta final de la protección en este tipo de recursos.
En los centros residenciales madrileños predominan los menores de origen extranjero, y la mayoría son chicos
A pesar de que la Ley Orgánica 1/1996 de Protección Jurídica del Menor y la normativa autonómica insisten en la prioridad del acogimiento familiar en edades tempranas, a 31 de diciembre permanecían en centros 72 niños y niñas menores de 6 años, 29 de ellos de 0 a 3 años y 43 de 4 a 6.

En el acogimiento residencial también se acentúa la brecha por sexo, puesto que la mayoría son chicos, con 1.311 casos. Lo cierto es que la sobrerrepresentación masculina se viene observando en las estadísticas de protección de los últimos años y es objeto de análisis por parte de las organizaciones que trabajan con adolescentes en riesgo, que alertan de la especial vulnerabilidad de los jóvenes que afrontan solos la transición a la vida adulta tras cumplir la mayoría de edad.
En 2024, un total de 603 jóvenes salieron del sistema de protección en la Comunidad de Madrid al alcanzar los 18 años. De ellos, 456 procedían del acogimiento residencial y 147 del familiar. Las entidades sociales llevan tiempo advirtiendo de la necesidad de reforzar los apoyos a la emancipación de estos chicos y chicas, que en muchas ocasiones carecen de una red familiar sólida o de recursos económicos suficientes. La propia Estrategia Europea sobre los Derechos de la Infancia y las recomendaciones de la Comisión Europea sobre cuidados alternativos insisten en la importancia de planificar esta transición y acompañarla más allá de la mayoría de edad.




