También conocidos como medias lunas, los croissants son unos de esos bollos que todo el que ama la panadería casera tiene que aprender a preparar en casa. Con una masa tierna y un sabor delicado, estos panes son perfectos para desayunar o merendar y combinan de manera fantástica con sabores dulces y salados.
Seguramente cuando vas de compras, no te aguantas la tentación y los llevas a casa. Pues bien, con esta receta que traigo para ti, te puedes dar el gusto cuando quieras, ya que como verás, hacerlos es más sencillo de lo que crees. Toma nota y no te resistas a disfrutarlos 100% caseros.
2Comienza preparando la esponja
Lo primero que debes hacer es preparar la esponja con la levadura, la cual será la base de fermento para airear y hacer crecer la masa de los croissants.
Pon en un bol la levadura fresca desmenuzada o la levadura seca (recuerda usar las proporciones adecuadas según la que escojas), vierte sobre la levadura el agua templada y de la harina y del azúcar que vas a utilizar para la preparación de la masa, toma una cucharada y añádelas en el bol.
Mezcla muy bien todos los ingredientes de la esponja; hasta que observes que la harina y la levadura se han disuelto por completo. En este momento, cubre el bol con un paño limpio y seco y deja que se fermente hasta que tenga burbujas.
