A ver, que tu cocina mida 13 metros cuadrados no significa que tenga que parecer un túnel de los años 80. Me ha pasado: yo mismo he vivido en pisos con cocinas minúsculas y sé lo que es. Por eso cuando vi la reforma de Kevin e Ian en su cabaña de Wisconsin me planté: 'esto es lo que necesita cualquier cocina pequeña que se precie'.
La historia no es nueva, pero el resultado es tan potente que merece la pena contarla con detalle. Kevin Brost e Ian Hampton compraron una cabaña de estilo cottage en Door County, Wisconsin, con una cocina de 13 m² que llevaba décadas con el mismo aspecto. Suelo de linóleo, los muebles de madera oscura, y los antiguos electrodomésticos blancos: la estampa típica de casa de pueblo de toda la vida. Vamos, un horror.
De cocina anticuada a espacio de revista en 3 pasos (sin tirar tabiques)
La pareja tenía claro que quería mantener el aire rústico de la cabaña, pero necesitaba espacio para recibir a la familia. De ahí que contaran con la arquitecta Joy Shields para darle una vuelta al asunto. Y lo que descubrieron fue que el espacio era tan reducido que integrar la nevera dentro de la cocina se volvía misión imposible. La solución: sacarla al lavadero contiguo.
Suena raro, lo sé. Pero en una casa de vacaciones es un puntazo. Al liberar ese espacio, pudieron encajar una mesa alta con una encimera de madera de fresno del propio jardín y un banco corrido con cajones de almacenaje. Ahora comen seis personas sin agobios. La jugada maestra: eliminar los armarios superiores. Con eso, la cocina ganó luz y amplitud de un plumazo.
El suelo de linóleo pasó a mejor vida. Se sustituyó por piedra natural, y se niveló la base que tenía sus más y sus menos. El toque cromático lo pusieron los tonos burdeos y los blancos cálidos, en plena sintonía con el estilo cottagecore que tanto se lleva. Los muebles lacados en rojo combinados con los frentes blancos crean un contraste acogedor y moderno a la vez. Y la decoración, con láminas de manzanas y piezas antiguas de distintos lugares, remata la faena.
¿Y se puede copiar en España sin dejarse el sueldo?
Buena noticia: no hace falta vivir en una cabaña de Wisconsin para replicar este look. En España tienes opciones low cost que te permiten un acabado similar. Muebles de cocina lacados en rojo y blanco los encuentras en la sección de cocinas de IKEA desde unos 200 euros por módulo. Y para el suelo, las baldosas de imitación piedra de Leroy Merlin o Brico Depôt te sacan del apuro por menos de 20 euros el metro cuadrado.
La clave es ser valiente y prescindir de los armarios superiores si tu cocina es pequeña; ganarás claridad de inmediato. Y si no puedes mover la nevera —algo bastante habitual en pisos de ciudad—, al menos elige un modelo integrable o de fondo reducido para liberar visualmente el espacio.
🛒 Directo al grano
Para un cambio exprés, céntrate en los muebles lacados en colores vivos, el suelo de efecto piedra y la luz despejada. Precio estimado del pack mínimo: desde 300 € (sin electrodomésticos). Dónde encontrarlo: IKEA, Leroy Merlin, Bauhaus o tiendas online.
Y ya sabes, si te animas, comparte el antes y el después. Que una cocina pequeña no sea excusa para no tener una cocina de revista.



