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jueves, 18 agosto 2022 3:04

El todo o nada de Messi en el PSG

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Durante este verano que pasó, uno de los protagonistas absolutos fue Lionel Messi. Primero con la incógnita de su renovación con el FC Barcelona, algo que estuvo a nada de producirse luego de que el crack rosarino regresara de sus vacaciones feliz con la Copa América debajo del brazo; sin embargo, todo eso se cayó por la borda y su renovación quedó en el limbo. Después con esa salida exprés del conjunto catalán, con solo un comunicado de nueve líneas, después de estar desde los 13 años en el club y haberlos hecho más grandes; y con una despedida tan sombría como triste. El argentino se marchó sin poder despedirse de los aficionados y con unas fotos con los trofeos que le dio al club, que fueron muchos, detrás de él. Y claro, acaparó todos los flashes con su fichaje por el PSG, al que llegó como la gran estrella.

Lo cierto es que Messi arribó al conjunto parisino y desde el mismo instante en que piso la ciudad se le notó el peso de la exigencia sobre sus hombros de lo que es el gran objetivo: ganar la Champions League. Ya en el campeonato local está más que probado que pueden competir, pero desde la llegada de la gente de Qatar, lo que ansían es “La Orejona” y ahora con el astro argentino en sus filas esperan conquistarla. Sin embargo, su andadura no ha empezado del todo bien y tras presentaciones grises la impaciencia está llegando. El problema es que una inoportuna lesión le está quitando tiempo de juego valioso para adaptarse a su nuevo club; algo que podría dejarlo fuera de un choque tan crucial como ante el Manchester City. Aunque las esperanzas crecen, hay que esperar por un Messi que quiere mostrar su mejor nivel.

Messi condiciona al equipo

Además de las dudas que comienza a generar por no jugar, también están las que se han dado en los pocos partidos que si lo ha hecho. Esto debido a que se ha visto como el juego ofensivo del equipo se confunde mucho y con él allí, el ataque es tan demandante que el equipo se parte y la defensa queda muy expuesta. Juntar a Messi con Neymar y Mbappé ha generado muchas expectativas, pues es catalogado por todos como el mejor tridente ofensivo del planeta; sin embargo, si provoca tanto desorden como se ha visto en los partidos en los que han coincidido, Pochettino tiene un serio problema.