El remake de Assassin's Creed Black Flag arrasa en ventas con 2 millones de copias en 24 horas. Pero sus 85 euros en microtransacciones han enfurecido a los jugadores.
El lanzamiento ha batido el récord de jugadores simultáneos de la saga en Steam, con 99.451 piratas en cubierta al mismo tiempo. Una barbaridad. Sin embargo, las reseñas en la plataforma están lejos del 'abrumadoramente positivo' que cabría esperar: el juego luce un 'mixto' que no se debe a su jugabilidad, sino a la política de DLCs de Ubisoft.
El éxito que nadie discute, pero...
Black Flag Resynced no solo ha vendido como churros; ha pulverizado el techo de usuarios concurrentes de cualquier entrega anterior de la saga. Casi 100.000 almas surcando el Caribe en alta definición es un dato que asusta. El problema es que, al mismo tiempo, la tienda de Valve se ha llenado de pulgares abajo con una queja común: los micropagos.
La edición estándar cuesta 70 euros, un precio que ya escuece en pleno 2026. Pero lo que ha terminado de incendiar los foros es que los contenidos opcionales sumen 85 euros adicionales, más que el juego base. Se trata, según la propia compañía, de artículos 'enteramente cosméticos' y ayudas para ahorrar tiempo.
La montaña de DLCs que enfurece a Steam
Ubisoft ha querido calmar las aguas explicando que el 85 % de los DLCs del juego original ya vienen incluidos en el remake. Los que se venden por separado — aquí empieza lo interesante — son atuendos, velas, skins de barco y algunos mapas del tesoro. Nada que afecte, insisten, a la historia o a las mecánicas.
La patada llega cuando descubres que la edición Deluxe, esa que debería darlo todo, no incluye el mapa de los tesoros ni ciertas ayudas. Siguen vendiéndose por aparte. Tampoco está el aclamado DLC Freedom Cry ni el multijugador original. Para colmo, el rendimiento en PC ha dado algún que otro tirón, y eso ha sido la gota que colmó el vaso: las críticas negativas no solo mencionan los precios, sino también problemas técnicos que, en un remake de un juego de 2013, duelen más.
El debate no es si los cosméticos son opcionales, sino si tiene sentido pagar más por extras estéticos que por el juego entero.
La enésima lección que Ubisoft se niega a aprender
Esto no es nuevo. Ya pasó con Ghost Recon Breakpoint, con Assassin's Creed Unity y sus cofres, con la monetización de The Division 2. Ubisoft tiene un manual y se lo sabe de memoria: lanzar un juego esperado, incluir una tienda abarrotada y luego defenderse con que 'todo es opcional'. La comunidad, sin embargo, ha cambiado. Cada vez tolera menos que un triple A a precio completo venga con una capa extra de monetización que parece sacada de un free-to-play.
Lo curioso es que Black Flag Resynced, como juego, es un pedazo de remake. Navegar, asaltar fortalezas y perderse en el Caribe a 60 fps sigue siendo una gozada. Pero la sombra de los 85 euros en cosméticos oscurece cualquier horizonte despejado. Si tan orgullosos están del trabajo, ¿por qué no dejar que el juego hable solo?
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 7/10. El remake es sólido, la nostalgia pega fuerte y los números de ventas no mienten. Pero la política de micropagos es un torpedo en la línea de flotación. Si solo te importa navegar, compra la versión base y olvídate de las velas doradas.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Ubisoft ha lanzado Black Flag Resynced vendiendo 2 millones de copias en un día y llenando Steam de críticas por sus 85€ en micropagos.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque los jugadores están hasta el gorro de los DLCs cosméticos que duplican el precio del juego base.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta a cualquiera que espere un triple A sin tienda dentro. Y sí, también es un meme, pero uno muy caro.



