La jubilación masiva de profesores coincidirá con aulas vacías por la caída demográfica

Un informe de la Fundación BBVA y el Ivie prevé que la población de 6 a 24 años caiga un 13,7 % hasta 2041. Las diferencias entre comunidades autónomas exigirán ajustes en recursos y plantillas docentes.

Miles de docentes se jubilarán en los próximos años mientras las aulas pierden alumnos por la baja natalidad. La Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) han cuantificado esta doble tendencia en un informe que obliga a repensar el modelo educativo.

La población de 6 a 24 años —en edad de estudiar— caerá un 13,7 % hasta 2041, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) y los cálculos del estudio. Ese descenso no será homogéneo: las diferencias por comunidades autónomas y por etapas escolares marcarán la planificación de los próximos años.

Un profesorado envejecido que empieza a dejar las aulas

El cuerpo docente arrastra un envejecimiento pronunciado. Más de un tercio de los profesores de Secundaria supera ya los 50 años y la edad media en las universidades públicas se situó en 49,5 años en el curso 2023-24, según los últimos datos disponibles. Los maestros y catedráticos nacidos entre 1957 y 1975 —la generación del baby boom— están empezando a jubilarse y su salida masiva va a reorganizar las plantillas de todos los niveles. Además, en las universidades públicas el 18,7 % del personal docente supera los 60 años.

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El sistema tendrá que hacer frente a la jubilación de muchísimos profesores, y ver cómo se responde, explica Lorenzo Serrano, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia y autor del informe. 'La oferta de plazas y la demanda deben ajustarse, acompasarse. Habrá que preguntarse si hace falta o no sustituirlos', añade. El autor cree que la jubilación masiva es una oportunidad para reorientar los recursos hacia donde más se necesiten, pero insiste en que la planificación debe comenzar ya.

Menos alumnos en casi todas las etapas... salvo en Infantil

La caída de la natalidad que España arrastra desde hace años se refleja ya en las previsiones para cada nivel educativo. En Primaria se espera un descenso del 14,5 % de estudiantes hasta 2035. En la ESO la pérdida será aún más intensa: un 20,3 %, y en la Secundaria posobligatoria se llegará al 23,7 % de reducción. La universidad, en cambio, perderá solo un 8,7 % de alumnos, porque el rango de edad es más amplio y porque los posgrados atraen a muchos estudiantes internacionales.

Detrás de cada cifra de reducción de alumnos hay una pregunta sobre cuántos profesores harán falta realmente en cada territorio.

El único escalón que crecerá es la población menor de seis años, que generará mayores necesidades en la educación infantil. Esa excepción, sumada a la llegada de alumnado migrante, añade más piezas al rompecabezas.

Aunque la salida de profesores pueda parecer un alivio para las cuentas, los expertos advierten de que transferir docentes entre etapas no es sencillo. Un maestro de infantil no puede pasar a dar clase en la ESO sin una habilitación específica, y la infraestructura —edificios, laboratorios— está pensada para un número concreto de estudiantes. Por eso, el ajuste exigirá una planificación fina que contemple dónde y en qué nivel sobran o faltan profesionales.

El sudoku educativo: diferencias por comunidades y etapas

Las previsiones varían mucho por geografía. Mientras que en Extremadura o Cantabria la caída de estudiantes superará el 20 %, en Baleares o la Comunidad Valenciana no llegará al 9 %. Esa desigualdad complica cualquier receta única porque los recursos —profesores, aulas y financiación— no se pueden trasladar de una comunidad a otra con facilidad.

Además, el factor migratorio modifica el escenario. Francisco López Rupérez, director de la Cátedra de Políticas Educativas de la Universidad Camilo José Cela y expresidente del Consejo Escolar del Estado, recuerda que el 40 % de los niños de 0 a 4 años tiene hoy algún vínculo con la inmigración, según un reciente informe de Funcas. Ese alumnado, señala, suele requerir apoyos y refuerzos adicionales; por tanto, no está claro que sobren todos los docentes que se jubilen. 'Probablemente harán falta más profesores y desdobles en centros vulnerables', advierte.

El informe de la Fundación BBVA y el Ivie subraya que la reducción del gasto educativo que podría derivarse de la menor población escolar ayudaría a aliviar la presión sobre unas cuentas públicas cada vez más tensionadas por las pensiones y la sanidad. Pero Serrano insiste en que los consejeros de Educación tienen que empezar ya a resolver ese 'sudoku' antes de que la jubilación masiva y la caída demográfica choquen de lleno.

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La coincidencia del relevo generacional con el vaciamiento de las aulas plantea un dilema: si se amortizan plazas se ahorra dinero público, pero se puede perder la capacidad de atender al alumnado más vulnerable. La solución, apuntan los especialistas, pasa por reubicar profesionales hacia la educación infantil —la única etapa que crece— y reforzar los apoyos en los centros con mayor concentración de estudiantes migrantes.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: La jubilación masiva de los docentes del baby boom coincidirá con una fuerte caída de alumnos.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Profesorado mayor, estudiantes de todas las etapas y comunidades con distinta demografía.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Ajustes de plantilla, redistribución de recursos y mayor necesidad de apoyo al alumnado migrante.