Lo dicen los expertos y cada vez hay más evidencias: el maltrato hacia los animales es, con mucha frecuencia, la antesala de la violencia contra las personas que conviven en ese mismo hogar. Pero la ley, de momento, no ha querido verlo. El sistema VioGén y la propia ley de violencia vicaria dejan a los animales fuera de sus protocolos, en un vacío legal que denuncian abogados, policías y criminólogos.
El vacío legal que deja a los animales sin protección
El pasado 8 de junio, en una jornada organizada por las Secciones de Derecho de los Animales, Violencia de Género, Familia e Igualdad del Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM), el oficial de la Policía Municipal de Alcorcón y criminólogo David Dorado fue muy claro: los animales son las "víctimas olvidadas" de la violencia vicaria. Dorado recordó que, aunque el Código Penal ya contempla el maltrato animal como un agravante para coaccionar a la pareja, ni el sistema VioGén ni los protocolos de valoración de riesgo policial preguntan jamás por la situación de los animales en el hogar.
Esta omisión genera lo que Dorado llama una "cifra negra" de delitos que nunca salen a la luz. La falta de una simple pregunta sobre si hay mascota en casa impide detectar casos de victimización animal y, lo que es peor, deja a las potenciales víctimas humanas sin un sistema de alerta temprana. "Desde las fuerzas y cuerpos de seguridad nos tenemos que adaptar a los cambios sociales", insistió el criminólogo, que reclama que la protección animal se integre de manera obligatoria en todos los planes de seguridad estatales.
Sin protocolos ni recursos: la 'cifra negra' de casos que nunca se denuncian
Otro de los problemas graves es la falta de recursos especializados. Muchas mujeres que sufren violencia de género se ven obligadas a abandonar a sus animales porque no encuentran un lugar seguro donde dejarlos al salir del domicilio. Los propios agentes de las fuerzas de seguridad desconocen los escasos recursos de acogida que existen, lo que deja a las víctimas sin alternativas y a los animales en manos del maltratador.
El maltrato animal no es un hecho aislado: casi siempre es la antesala de la violencia contra las personas en el mismo hogar.
Dorado subrayó que esta situación alimenta la "cifra negra" y evidencia un grave problema de comunicación entre los recursos disponibles y quienes deberían activarlos. Para el ponente, la solución pasa por estandarizar protocolos que incluyan a los animales desde el primer momento, tanto en la valoración del riesgo como en los planes de acogida.
Proteger a los animales para proteger a las víctimas de violencia de género
La conexión entre maltrato animal y violencia doméstica no es nueva. En mayo, durante la primera jornada del mismo ciclo, la veterinaria forense Begoña Rodero, de Perivet, pidió protocolos claros para que los profesionales de la salud animal puedan documentar lesiones y alertar al sistema judicial. Muchas situaciones de maltrato animal son indicadores previos de violencia en el entorno familiar, y sin embargo los veterinarios no tienen hoy un canal fluido para comunicarlo. La reciente incorporación del veterinario Alfredo Fernández Álvarez a la Sección de Derecho Animal del ICAM busca reforzar precisamente ese puente entre la evidencia científica y la toma de decisiones jurídicas.
Lo que queda claro es que proteger a los animales no es solo una cuestión de bienestar: es también una medida de prevención de la violencia contra las personas. Mientras la ley siga mirando para otro lado, miles de casos seguirán ocultos y cientos de profesionales —policías, veterinarios, abogados— seguirán sin las herramientas que necesitan para actuar.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Porque la protección de los animales salva también a las personas que los quieren.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Si conoces un caso de violencia doméstica, pregunta siempre si hay mascotas implicadas y difunde que existen recursos de acogida.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: La presión social y profesional puede acelerar la inclusión de los animales en los protocolos de valoración del riesgo. No dejes de alzar la voz.



