Alguien en Ubisoft ha apretado otra vez el botón rojo. Y no, no es el botón de lanzar un nuevo Assassin’s Creed. La compañía francesa ha comunicado una nueva oleada de despidos que se lleva por delante 380 puestos de trabajo y cierra de golpe dos estudios enteros. Barcelona, Winnipeg y Belgrado son los nombres propios de esta purga.
La cifra duele: 380 empleados repartidos entre varias sedes. En Barcelona la guillotina se lleva a 51 personas, el 28% de la plantilla, según la documentación a la que ha tenido acceso La Vanguardia. El estudio de San Francisco también sufre recortes masivos, pero lo más llamativo es que las oficinas de Winnipeg y Belgrado echan el cierre definitivo.
La empresa ya había anunciado una gran reestructuración a principios de 2026, con la cancelación de seis proyectos (incluido el remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo) y una crisis que no termina de encontrar salida. Esta nueva ronda de despidos es el siguiente capítulo de un culebrón que empieza a oler a final de temporada.
El ‘pelotazo’ en Barcelona: adiós al remake de Black Flag
La sede barcelonesa, hasta ahora implicada en varios proyectos, se queda con lo puesto. Tras los despidos, el único equipo que sobrevive es el dedicado a Rainbow Six Siege X, el shooter multijugador que sigue siendo la gallina de los huevos de oro de Ubisoft. Las fuentes internas temen que los despidos se hayan cebado con el grupo que apoyaba el desarrollo del remake de Assassin’s Creed Black Flag: un proyecto que, visto lo visto, parece estar en el aire otra vez.
El golpe es doble: se pierde talento y se dinamita la diversidad de producción. Llevamos años viendo cómo Ubisoft sacrifica cualquier cosa que no sea un juego como servicio o una secuela numerada de sus grandes IP. Barcelona era una de las pocas oficinas que aún olía a creatividad más allá del shooter de turno.
Ubisoft se aferra a Rainbow Six Siege X mientras sacrifica estudios enteros y el remake de Black Flag. La estrategia es clara: solo sobreviven los juegos como servicio.
Dos cierres que duelen: Winnipeg y Belgrado
El cierre de de estudios en Winnipeg y Belgrado supone un golpe a la capacidad técnica y de apoyo de la compañía. La oficina de Winnipeg, con unos 100 empleados, se dedicaba al desarrollo de los motores gráficos propietarios Anvil y Snowdrop, dos pilares sobre los que se asientan casi todos los juegos de la casa. Su cierre obligará a externalizar o concentrar ese trabajo, con el riesgo que eso supone para la calidad y la cohesión técnica.
El estudio de Belgrado, por su parte, había colaborado en títulos como Steep, The Crew 2 y Skull & Bones. Cerrarlo sin miramientos demuestra que la directiva solo mira hacia las IP que generan ingresos recurrentes. Todo lo demás es prescindible.
¿Remakes, juegos como servicio o un milagro?
El movimiento de noviembre de 2025, cuando Ubisoft creó la subsidiaria Vantage Studios con una inversión de 1.160 millones de euros por parte de Tencent, ya anticipaba hacia dónde iban los tiros. Assassin’s Creed, Rainbow Six y Far Cry quedaban blindados. El resto, a la intemperie. Ahora vemos las consecuencias: los remakes tiemblan, los estudios de soporte desaparecen y la plantilla se reduce a lo esencial para mantener vivos los servicios online.
No es una estrategia nueva, pero sí peligrosa. La industria está aprendiendo que apostarlo todo al live service puede salir bien con uno o dos títulos, pero condena a cualquier proyecto con una pizca de riesgo. Y aquí, el riesgo era intentar revivir clásicos como Prince of Persia o Black Flag, que llevan años en la nevera. A este paso, el único remake que veremos será el del organigrama directivo.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 7/10. El culebrón Ubisoft no decepciona: cada trimestre hay un nuevo capítulo de recortes, cancelaciones y promesas de reestructuración. Lástima que los trabajadores no puedan decir lo mismo.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Ubisoft ha despedido a 380 empleados y ha cerrado estudios en Winnipeg y Belgrado, además de recortar un 28% de la plantilla de Barcelona.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque confirma que la apuesta por los juegos como servicio y las grandes IP es total, aunque suponga sacrificar remakes y equipos creativos.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Para los jugadores, significa menos variedad; para la industria, otro síntoma de que el modelo AAA se tambalea.



