Meta borró en silencio el reconocimiento facial de las Ray-Ban tras el escándalo de Wired

La función NameTag, escondida en la app Meta AI para más de 50 millones de usuarios, escaneaba rostros y los convertía en firmas biométricas. Cuando la pillaron, Meta optó por el silencio y un borrado exprés del código.

Meta ha pillado a medio construir su propio ‘Gran Hermano’ y ha reaccionado de manual: negar, desmentir con vehemencia y, acto seguido, borrar el código que la delataba. Un demoledor reportaje de Wired ha forzado a la compañía a eliminar silenciosamente el sistema de reconocimiento facial NameTag de las gafas Ray-Ban.

El pasado viernes, el medio estadounidense reveló que la app Meta AI —presente en más de 50 millones de teléfonos— incluía bibliotecas de software diseñadas para escanear rostros y compararlos con una base de datos biométrica. El nombre del sistema: NameTag.

Un sistema que nunca fue lanzado pero ya estaba escondido en tu móvil

NameTag llevaba en el código de Meta AI desde febrero, según el análisis de Wired. Convertía los rostros capturados por las gafas Ray-Ban en firmas biométricas y los cotejaba con una base de datos almacenada en el propio dispositivo. Además, guardaba imágenes recortadas de las caras que no lograba identificar para procesarlas más adelante. Sin aviso. Sin consentimiento.

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La función, en fase ‘exploratoria’ según Meta, habría pasado desapercibida si no fuera porque Wired la destripó. Al día siguiente, la compañía lanzó una actualización que eliminaba los componentes clave, incluidas las bibliotecas de reconocimiento facial y la alerta de ‘Persona reconocida’. El problema es que lo hicieron después de negar que existiera.

Meta, a través de su vicepresidente de comunicación, Andy Stone, tildó el hallazgo de ‘puramente exploratorio’ y sin planes de lanzamiento. Su director de tecnología, Andrew Bosworth, fue más tajante: calificó el reportaje de ‘increíblemente engañoso’ y ‘absolutamente deshonesto’. Pero las palabras se las llevó el viento: la siguiente versión de la app ya no contenía ni rastro de NameTag.

"Lo que no existe no se borra. Meta negó el reconocimiento facial hasta que el código fuente la puso contra las cuerdas."

El baile de las excusas y el borrado de pruebas

Andrew Bosworth calificó el reportaje de ‘increíblemente engañoso’ mientras los ingenieros borraban a toda prisa los rastros de NameTag. La actualización lanzada el viernes pasado eliminó las bibliotecas de reconocimiento facial, el proceso de escaneo y hasta la carpeta donde se almacenaban las imágenes recortadas. Algunos fragmentos residuales sobrevivieron, como una etiqueta de depuración y un enlace inactivo que abriría el perfil de una persona reconocida. Pero la gran mayoría de las funciones relacionadas con NameTag fue eliminada.

Kade Crockford, de la ACLU de Massachusetts, lo resumió con claridad: retirar el código no borra la decisión de haberlo incluido sin avisar. Para la defensora de los derechos civiles, este episodio demuestra que las protecciones legales a la privacidad del consumidor son insuficientes, sobre todo en Estados Unidos, donde la regulación va a años luz de la velocidad a la que se mueven las tecnológicas.

Privacidad en 2026: las lecciones que nunca aprendemos

No es la primera vez que Meta se ve envuelta en una polémica de este calibre. Sin ir más lejos, el escándalo de Cambridge Analytica dejó claro que la recopilación de datos sin consentimiento explícito es una práctica demasiado tentadora para los gigantes de Silicon Valley. Ahora, con las gafas Ray-Ban, la frontera entre la realidad aumentada y la vigilancia masiva se vuelve borrosa.

El precedente de Google Glass, cancelado en parte por las suspicacias sobre la privacidad, parecía haber enseñado algo. Pero Meta ha demostrado que no aprende, o peor, que prefiere pedir perdón antes que permiso —si es que llega a disculparse. La pregunta que queda en el aire es cuántas funciones ‘exploratorias’ sobreviven en otros dispositivos que llevamos pegados a la cara.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 8/10. No es un lanzamiento, es un escándalo con todos los ingredientes: tecnología invasiva, mentiras corporativas y un medio que saca los colores a un gigante. La privacidad vuelve a estar en el punto de mira — y esta vez con código fuente de por medio.

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El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Meta escondía en sus gafas Ray-Ban un sistema de reconocimiento facial llamado NameTag; Wired lo destapó y Meta lo borró tras negarlo.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Porque demuestra que las tecnológicas integran vigilancia sin avisar y mienten hasta que las pillan.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Te afecta si alguna vez te has puesto unas gafas inteligentes pensando que solo grababan lo que tú querías.