La ministra de Sanidad, Mónica García, ha responsabilizado este martes a las comunidades autónomas de la huelga de médicos que amenaza con repetirse la próxima semana. En una tensa rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la titular de Sanidad aseguró que las autonomías «tienen la llave» para eliminar unas protestas que, según sus palabras, el ministerio ya ha intentado solventar. La cita previa entre los ejecutivos regionales y el Gobierno está fijada para este miércoles en el pleno del Consejo Interterritorial de Salud.
El enfrentamiento se produce apenas unos días después de que el Ejecutivo aprobara en solitario el anteproyecto del Estatuto Marco, la norma que regulará las condiciones laborales del personal sanitario. La huelga convocada la próxima semana será la tercera en lo que va de año y afecta a más de 300.000 profesionales de la sanidad pública. Los paros, que ya han provocado la suspensión de miles de consultas y operaciones, podrían agravarse si no se alcanza un acuerdo.
¿Qué ha dicho la ministra?
García defendió que su departamento ha cumplido. «Desde el ministerio hemos hecho todo lo posible para eliminar esas huelgas. Las comunidades autónomas son las que ahora mismo tienen la llave para eliminarlas», afirmó. La ministra vinculó el malestar al «cúmulo de malestares, precariedad y maltrato profesional» de las últimas dos décadas y aseguró que el nuevo texto «pone las primeras piedras para poner límites» a esa realidad.
En su intervención, la ministra insistió en que ahora toca a las autonomías demostrar su compromiso. «Las comunidades autónomas tienen ahora la oportunidad de demostrar que todas van a poner de su parte para que las mejoras de las condiciones laborales se vean materializadas», lanzó. La cita de este miércoles entre el ministerio y los consejeros se centrará exclusivamente en el Estatuto Marco.
¿Por qué las autonomías acusan al ministerio de falta de diálogo?
Horas antes de la cita del miércoles, los consejeros de Sanidad de todas las comunidades se reunirán este martes por la noche para valorar si acuden al encuentro con el ministerio. El consejero vasco, Alberto Martínez, ha adelantado que la convocatoria «no se sostiene jurídicamente» y la ha calificado como «una enorme falta de respeto institucional». Denuncia que el Gobierno aprobó el texto sin informar a las regiones y que «todos los puentes están rotos».
En la misma línea, la consejera madrileña Fátima Matute manifestó su «voluntad de reparar el disparate en el que se ha convertido el Estatuto Marco» y subrayó que la norma se ha lanzado sin el respaldo de todos. Las declaraciones de los responsables autonómicos evidencian un malestar que trasciende el contenido de la norma.
Las autonomías responden que todos los puentes están rotos, mientras la ministra insiste en que ellas tienen la llave para parar las huelgas.
Los puntos que más rechazo generan entre los médicos
El Estatuto Marco fija en 17 horas la duración máxima de las guardias, pero deja margen para ampliarlas a 24 horas en puestos de difícil cobertura, fines de semana y festivos de forma voluntaria. El colectivo médico cree que en la práctica las guardias seguirán igual. Tampoco convence el tope de 45 horas semanales de trabajo efectivo en cómputo cuatrimestral, ya que supera la senda hacia las 35 horas que se persigue en otros sectores.
Además, los sindicatos que en su día apoyaron el borrador (UGT, CCOO, CSIF y Satse) se han revuelto contra el texto final. Denuncian que el ministerio eliminó a última hora los apartados pactados sobre jubilación anticipada y parcial, algo que Satse calificó de «traición institucional» y «tomadura de pelo». «Se han producido recortes en derechos ya comprometidos que no vamos a permitir», advierten.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: La ministra de Sanidad responsabiliza a las comunidades autónomas de la continuidad de las huelgas médicas.
- 👥 Quiénes son los afectados: La tensión afecta directamente a los médicos, a los pacientes y a la gestión autonómica de la sanidad.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Si no hay acuerdo, los paros se prolongarán con riesgo de saturar aún más la atención primaria y las listas de espera.




