Feijóo lo dejó caer en Telecinco: su plan, si llega a Moncloa, es convertir RTVE en “el NO-DO 24 horas”. Pero esa pataleta tiene fecha de caducidad bien lejana: 2030. La culpa no es de Sánchez, ni de Podemos, ni de los jueces: es de Bruselas, que le ha puesto un candado europeo a la independencia de los medios públicos.
Y es que el Reglamento Europeo de Libertad de Medios (EMFA) es una norma de aplicación directa que prohíbe, negro sobre blanco, que un Estado pueda cesar a los directivos de un medio público salvo en “circunstancias extraordinarias”. ¿Un cambio de mayorías en el Congreso? No cuenta. Da igual que Feijóo consiga los apoyos para reformar la ley audiovisual antes de 2030: la primacía del derecho europeo machaca cualquier artimaña legislativa.
El plan de Feijóo choca con un muro de hormigón europeo
Para echar a José Pablo López y al actual consejo de administración de RTVE, Alberto Núñez Feijóo necesita algo más que una moción de censura. Tiene que cambiar la ley que fija un mandato de seis años (hasta diciembre y noviembre de 2030, respectivamente). Pero incluso si lograse mayoría absoluta con Vox, el artículo 5.2 de la EMFA blinda esos mandatos frente a cualquier deseo de venganza política. El texto, que entró en vigor en agosto de 2025, exige que los ceses solo se produzcan por causas excepcionales y con procedimientos transparentes.
Y aquí viene el chascarrillo: los eurodiputados del PP votaron a favor de este reglamento. O sea, que se han disparado en su propio pie. Negar la evidencia sería como pedirle a un fontanero que arregle una fuga con los ojos vendados: la ley europea se impone siempre. Si el PP reforma la ley nacional para saltarse esta prohibición, la Comisión Europea podría abrir un procedimiento de infracción contra España.
El Senado también patina: una comisión que huele a censura
No contentos con el muro legal, el PP ha montado en el Senado una comisión de investigación sobre la gestión de RTVE. Sobre el papel, quiere fiscalizar contratos y presupuestos. En la práctica, ha puesto en la diana a los informativos y programas que considera a sueldo del Gobierno. Y eso, según la EMFA, está prohibido: un poder del Estado no puede cuestionar la línea editorial de los medios públicos.
El efecto disuasorio (o chilling effect) ya está ahí: periodistas que modulan su trabajo por miedo a comparecencias incómodas. La propia RTVE denunció ante la CNMC que la comisión “puede generar un efecto disuasorio sobre el ejercicio del periodismo” y pidió que el caso llegue al Board for Media Services, el árbitro europeo creado por la propia EMFA.
Mientras, los datos de audiencia no paran de subir: La 1 cerró 2025 con un 11% de share su mejor dato en trece años, y en abril de 2026 el grupo RTVE alcanzó el 17,8%. Una televisión pública que crece mientras las privadas pinchan es un hueso duro de roer para Génova.
La EMFA es un cortafuegos: ningún Gobierno puede despedir a los directivos de un medio público porque le molesten sus informativos.
El precedente húngaro y lo que la EMFA no te perdona
Viktor Orbán ya intentó algo parecido con los medios públicos magiares y se ganó una reprimenda de Bruselas. Pero aquí la diferencia es que el PP no es un partido antieuropeo de manual, sino uno que defiende los valores comunitarios en sus mítines. Si el Senado persiste con su comisión editorializante, la CNMC ya tiene sobre la mesa un caso que podría escalar al Board for Media Services. El efecto disuasorio, además, es como una gota malaya: cada citación, cada pregunta sobre enfoques informativos, va limando la independencia de la redacción.
Hay quien dice que Feijóo podría intentar emular a Orbán y pasar por encima del reglamento, pero eso le sentaría en la mesa de los socios díscolos de la UE. Y en plena negociación de fondos, no parece el mejor momento para darse un batacazo legal.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Alberto Núñez Feijóo (líder del PP), José Pablo López (presidente de RTVE) y la EMFA, el reglamento europeo que blinda los medios públicos.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Feijóo quiere echar a la cúpula de RTVE en cuanto llegue al poder, pero el derecho europeo le impide destituir al presidente y al consejo antes de 2030.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el PP votó a favor de la norma que ahora le ata las manos y porque la tele pública arrasa en audiencia mientras Génova busca grietas legales.



