La llegada de Arcángel a Madrid ocurre en un momento interesante. El neoyorquino es una de las figuras fundacionales del reguetón como lo conocemos hoy; desde su primera etapa junto a De La Ghetto, su figura ha sido clave dentro del género, ayudando a definir el sonido separándolo del dancehall y el hip-hop estadounidense; es uno de los nombres que artistas como Bad Bunny, J Balvin o Feid están obligados a señalar entre sus grandes influencias. Parafraseando: «a algunos no les gusta el reguetón, les gusta cómo canta la sensación».
Lo cierto es que su forma de construir su sonido, entre lo sexual y el idioma del barrio, es clave para lo que ha venido después. Pero también ha sido de los primeros en experimentar con sonidos más pop —allí está 'Corte, Porte y Elegancia'— o en inyectar sonidos de trap a sus canciones. Es fácil pensar que las grandes artistas del género urbano de 2026 no tendrían su espacio si no fuese por eso. También es cierto que Arcángel lo sabe y se presenta como tal; no siempre los iconos lo asumen, aunque una figura que se autodenomina «La Octava Maravilla» seguramente lo entiende.
Su entrada al escenario del Movistar Arena de Madrid, tras un repaso de su propia carrera con el sencillo 'Que La Pases Bien', va en esa línea. No es un sonido impecable, con el volumen del DJ y la banda ahogando por momentos su voz, pero lo cierto es que, cuando el sonido no permite escucharlo, el público cubre su voz rapeando hasta las rimas más complicadas. Al mismo tiempo, el sonido castigaba algunas canciones, en particular aquellas más cercanas al sonido tropical, como 'Enamorado de ti'; es un problema del ingeniero, que pasó toda la noche tratando de arreglarlo.

También es cierto que en momentos recordó lo arcaico de su sonido en un reguetón que ha evolucionado tanto. Si canciones como 'Aparentemente' o 'Regálame una noche' son hits irrepetibles, que abrieron caminos, pero tienen que repetir la palabra «Latinoooooo», con todas las o, cada dos versos, y los problemas del sonido no ayudaron a levantarlo, con la voz del propio Arcángel desafinando con la pista por momentos, y en otras dejando los trozos de canción demasiado largos de colaboradores que no estaban presentes. Aun así, el público no tuvo demasiadas quejas entonando 'La Distancia' con toda la energía del momento.
EL RETO DE LLEVAR UNA DISCOTECA AL ESCENARIO
Parte del problema es el espacio que ocupa Arcángel dentro del género. No es el mejor rapero, espacio que tiene Residente, ni tenía los mejores beats de su generación —por allí estaban Wisin y Yandel y Daddy Yankee—. Lo que era 'La Maravilla' era un hype man increíble, capaz de encender a cualquier audiencia. Es más que suficiente para tener una colección de hits importante, pero también es cierto que, cuando comparte el escenario con una figura como JC Reyes, da la sensación de que el sevillano puede robarle el protagonismo sin demasiada dificultad.
Por fortuna, en el segundo tramo del concierto, acompañado de un conjunto de cuerdas y ataviado con un traje de tres piezas digno de James Bond, 'Por Amar a Ciegas' parece resolver los problemas de sonido del Movistar Arena, con todo y solo de guitarra de hair metal. 'Lúcido', de su reciente disco, repasa su carrera, y 'La 8va maravilla' lo muestra en una faceta más tranquila y hasta romántica; son muestras clave de su evolución, y es algo apropiado que sean las canciones que sirvan para corregir los problemas de sonido.
De allí, canciones como 'Mírame Baby', 'Flow Violento' y 'Contigo quiero amores' sirven como demostración de su etapa dorada. También es un recordatorio de que, tras 20 años, ya hay canciones en el repertorio que son icónicas y emocionales para algunos fanáticos, pues entre los perreos se ve alguna pareja llorando de nostalgia.
ARCÁNGEL Y SU ARSENAL DE HITS
Corregidos los problemas de sonido y entregado a su rol de hypeman, el artista pudo apoyarse en su colección de éxitos. Lo cierto es que en 20 años ha acumulado suficientes canciones que forman parte del imaginario colectivo del género urbano, con algunas como 'Si se da' o 'Travesuras' sirviendo como puntos especialmente álgidos; y aunque vuelve a caer por momentos en la trampa de dejar demasiado espacio a las pistas de voz de artistas que no están presentes, el truco funciona bien en algunos momentos, como 'Diles'.
Lo cierto es que la mejora en el sonido también permite que el paso por el escenario de Saiko y Gonzy, con todo y bandera palestina, para 'X'clusivo' funcione mejor, y que 'Flow Cabrón' sea tan explosiva como debe serlo y que 'Gohan y Goku', interpretada junto a su hijo mayor con su mismo nombre. También repasó algún hit de otros artistas donde prestó su voz, como 'Camuflaje' de Alexis y Fido, 'Ahora Dice' de J Balvin y Ozuna, o 'Sigues con él' de Dímelo Flow.

También es cierto que el largo concierto acabó por hacerse repetitivo ante la poca variedad en el sonido. En algún momento, el propio Arcángel recordó que no era de la nueva generación, pero lo cierto es que, aunque abrió paso a los artistas como Bad Bunny, J Balvin o Karol G, también es cierto que estos nombres tienen más variedad y creatividad en su sonido; para cuando se despedía interpretando 'La Jumpa', el concierto se había hecho algo repetitivo.
También acabó recordando que su generación de reguetón es mucho más conservadora; el discurso señalando que España no tiene que pedir disculpas a las Américas es digno de Ayuso, y no parece probable escucharlo de nombres que se han hecho más reivindicativos como el de Karol G y sobre todo el de Benito. Sería excesivo decir que es un artista arcaico, pero también es un recordatorio de que quienes han venido después han dado mucho más color y variedad a lo urbano.




