El plagio de Emilio Aragón: una querella amenaza su programa BSO en Movistar Plus

El showman Guillermo Rayo denuncia que Emilio Aragón y Movistar Plus+ copiaron el formato 'B.S.O.' que registró en 2007. La querella, admitida en 2022, llevaba años estancada hasta que Rayo la ha hecho pública. La plataforma lo califica de 'reclamación infundada'.

Emilio Aragón tiene un marrón de los gordos. Y no es de share. Es una querella por plagio que lleva cuatro años reptando por los juzgados y que acaba de estallar en todas las portadas. El showman Guillermo Rayo le acusa de copiar su formato 'B.S.O.', que registró en 2007, para levantar el programa con el que el menor de los Aragón volvió a la tele en Movistar Plus+ en 2021.

La historia es de traca. Rayo, músico y creador escénico, ideó hace casi dos décadas un espacio de entrevistas musicadas. Lo llamó B.S.O. y lo movió por varias cadenas. Una de ellas fue Canal+, predecesora de Movistar Plus+ y con la que colaboraba entonces. El proyecto nunca vio la luz. Hasta que en 2021, Movistar Plus+ anunció a bombo y platillo 'BSO con Emilio Aragón', el regreso televisivo del presentador tras once años fuera de foco.

El nombre, la premisa y hasta el espíritu del programa eran calcados a los de su idea. Cuando Rayo se puso en contacto con la plataforma, la respuesta que recibió fue un escueto «ha sido casualidad». No coló. Así que en 2021 interpuso una querella por un presunto delito contra la propiedad intelectual, admitida a trámite en 2022. Pero desde entonces, silencio administrativo. El proceso se ha quedado atascado y el músico ha decidido sacarlo a la luz.

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«Eligieron mi programa»: la teoría explosiva de Guillermo Rayo

En declaraciones que recoge El País, el artista no se muerde la lengua: «Mi teoría es la siguiente: mi programa no lo quiso hacer nadie y, en un momento dado, Emilio Aragón decide volver a la televisión, le presentan formatos y elige el mío». Rayo remata con una frase que ya es titular: «Me querellé como forma de reivindicar a los creadores. Es muy injusto que uno se pegue un curro y llegue alguien con más dinero y se apropie de tu trabajo». Ojo, que aquí no hablamos de un becario con una idea vaga: el showman tiene el formato registrado desde 2007, con su título, su mecánica y su ADN creativo perfectamente documentados.

La querella se apoya en el artículo 270 del Código Penal, el que castiga la explotación no autorizada de obras protegidas. Y aunque aún no hay sentencia, que se admitiera a trámite ya indica que el juez vio indicios suficientes para investigar. La pregunta que sobrevuela todo el asunto es por qué un caso con tanto potencial escándalo había permanecido en la sombra hasta ahora.

Movistar y la defensa de la «reclamación infundada»

Desde la productora de Aragón, Caribe Music, y ​ la propia plataforma mantienen que no ha existido plagio alguno. En declaraciones a este diario, un portavoz de Movistar Plus+ zanja: «Es un tema de hace algún tiempo sobre el que no ha habido avances y consideramos que es una reclamación infundada, y así lo hemos mantenido de forma conjunta con Caribe Music y Emilio Aragón». Vamos, que para ellos esto es ruido. Otra vez, la casualidad como explicación.

Sin embargo, la contundencia de la respuesta no borra el historial. El formato de Rayo pasó por las mismas oficinas de Canal+ años antes. El título es idéntico. La premisa, idéntica. Y el regreso de un rostro tan querido como Emilio Aragón —una figura icónica de la televisión española— merecía un proyecto a la altura. ¿Justo el mismo que un colaborador externo había ofrecido una década atrás? Las probabilidades de que sea simple serendipia no las compra ni el más ingenuo.

Qué significa este caso para el resto de creadores

Este culebrón judicial tiene una lectura que va más allá del morbo. Recuerda a otros pulsos entre grandes cadenas y talentos anónimos que vieron sus ideas volar sin recibir ni el crédito ni el cheque. En España, el registro de la propiedad intelectual es teóricamente una coraza, pero si el proceso se eterniza —y Rayo lleva ya cuatro años esperando—, la sensación de impunidad es inevitable.

Lo que está en juego no es solo si Emilio Aragón plagió o no. Es la señal que se manda al colectivo de guionistas, músicos y creadores de formatos: si una multinacional o una productora con espalda financiera decide apropiarse de tu idea, prepárate para una batalla larga, cara y muy poco mediática. Rayo ha forzado la visibilidad porque la vía judicial se le había atascado, y ahora el balón está en el tejado de Movistar y de la opinión pública.

La próxima parada es incierta. Puede que el juez archive el caso, puede que lo reabra con más fuerza tras la presión mediática. Mientras tanto, 'BSO con Emilio Aragón' sigue en el catálogo de Movistar Plus+, y Guillermo Rayo sigue esperando que alguien le dé la razón. O al menos, que le pidan perdón.

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El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Emilio Aragón, presentador y productor, y Guillermo Rayo, músico que registró el formato 'B.S.O.' en 2007.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Rayo denuncia que el programa 'BSO con Emilio Aragón' de Movistar Plus+ es un calco de su idea, y la justicia admitió la querella en 2022 pero está paralizada.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el caso ha estallado cuatro años después con un zasca de manual: «Eligieron mi programa», y el silencio judicial ha forzado la denuncia pública.