Spotify, pieza central de la industria musical, pero también una de las más criticadas. Es que la empresa suele tomar medidas que castigan a los artistas nuevos y de nivel medio, para quienes el modelo de streaming ha sido un problema con pocas soluciones. La empresa sueca ha sido especialmente dura tanto con su estrategia de pago por reproducción como con sus algoritmos, que suelen esconderlos de los usuarios que quieren descubrir nueva música.
Pero ahora, precisamente con la excusa de separar a los artistas reales de las creaciones hechas con inteligencia artificial, han retirado las verificaciones inmediatas de los nuevos artistas. No solo han escondido la información donde se confirma que son personas reales dentro de la opción "Acerca de", sino que además se pide a los artistas que tengan 10.000 escuchas constantes durante tres meses y, de ser posible, que vendan mercancía o entradas de sus conciertos. Son exigencias para las que muchos artistas emergentes e independientes no están preparados, y que no pueden cumplir para monetizar ingresos en el corto plazo.
El problema, por supuesto, es que para los artistas creados con inteligencia artificial, conseguir las reproducciones necesarias no es especialmente complicado, al ser más fácil crear suficientes canciones para alcanzar estos números simplemente por volumen. Es cierto que el reto a la hora de atraer escuchas con creaciones de IA sigue siendo que los oyentes huyen de los artistas una vez que se enteran de que lo que hay detrás es directamente una computadora. Según los datos de la propia empresa sueca, de los 12 millones de artistas en la plataforma, solo cumplen estas condiciones unos 225.000.

Esta situación la confirman los datos del más reciente informe de la plataforma especializada Luminate. El interés general de los consumidores por escuchar música generada por IA ha disminuido en los últimos meses, pasando de un descenso neto del 13 % en mayo de 2025 a un descenso del 20 % en noviembre. Esta tendencia afecta a todas las generaciones, y los grupos demográficos de mayor edad siguen siendo los más reacios a la IA en la música. Sin embargo, el interés entre la Generación Alfa y la Generación Z fue el que más se deterioró, cayendo 10 puntos porcentuales, del descenso neto del 6 % al 16 %.
Por tanto, en este panorama, y con la plataforma creando playlists especializadas para "artistas" artificiales creados con IA como Tocanna —incluso si esta apenas tiene unos 110.000 oyentes mensuales, dato en el que se ha estancado y que muestra que cada una de sus nuevas canciones genera menos reproducciones que la anterior, pasando de más de un millón y medio de reproducciones de 'Latina Kawaii' a las menos de 100.000 de la reciente 'Tsunami'—, la creación digital no se queja del mal pago por reproducción.
CAE EL INTERÉS EN LAS CREACIONES DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL "PURAS"
Si bien el informe de Luminate y los datos de la plataforma muestran que los usuarios no tienen problema con que los artistas usen la inteligencia artificial como herramienta, el problema de Spotify y las discográficas es que, tras invertir millones en este fenómeno, los usuarios huyen de los artistas que no existen.
De hecho, según el dato de Luminate, no solo es que los usuarios se acerquen menos a los artistas y canciones creados solo con IA, sino que quienes más se alejan eran los consumidores que antes los escuchaban. El informe señala que el porcentaje de encuestados indiferentes se mantuvo estable, lo que significa que la disminución neta se debió a que los consumidores pasaron de una postura positiva a una decisiva negativa respecto a la música generada por IA.

Sin duda, los consumidores son más conscientes del creciente volumen de contenido generado por IA, más conocido como "slop" o contenido de baja calidad y escaso esfuerzo. Dada la amplia falta de transparencia en las plataformas de streaming —que no etiquetan las pistas generadas por IA para indicar cuándo una canción es generada por IA o contiene elementos de IA—, los consumidores podrían sentirse engañados si posteriormente descubren que una canción fue producida con IA generativa, incluso si les gustó.
El caso de Tocanna es un buen ejemplo de esta realidad. No hay nada en su perfil de Spotify, más allá del avatar animado, que muestre que se trata de un artista ficticio con canciones que han sido creadas sin el esfuerzo de un ser humano. Es un motivo más para que los artistas se molesten con la plataforma, que de momento sigue sin hacer nada para resolver el problema.
EL CASO DEL TOP 50 VIRAL DE SPOTIFY ESPAÑA
Es que Spotify además se ha acostumbrado a recomendar estas creaciones con IA a usuarios que ni siquiera las buscan. Hace unas semanas se reportó que dentro del Top 50 Viral de la plataforma en el país, alrededor de la mitad de las canciones eran creadas usando inteligencia artificial, y que la mayoría de las reproducciones de estos artistas llegan precisamente de recomendaciones en otras playlists curadas por la plataforma sueca, como lo señala Jenesaispop.
Esto ocurre en un momento en el que artistas independientes como King Gizzard & The Lizard Wizard, Godspeed You! Black Emperor o una lista de más de 160 grupos de rock vascos encabezados por Fermin Muguruza han abandonado la plataforma. Lo cierto es que Spotify está en un punto en el que, si un artista grande decide hacerles un boicot, tendrá un problema real, y ya hay amenazas: como el caso de Café Tacvba en México, que se encuentra negociando con sus discográficas para retirar sus canciones de la plataforma, o los de Billie Eilish y Paramore, que han pedido que sus canciones no se puedan escuchar en la plataforma en Israel.
De momento, todo parece indicar que la plataforma quiere cubrir estos espacios con canciones hechas con IA y sin que los usuarios lo sepan. Pues sus propios datos muestran que cuando los usuarios se enteran de estas situaciones, toman distancia, y que incluso el público típico del contenido de inteligencia artificial, las generaciones Z y Alfa, empiezan a verlo con malos ojos.




