Tres exempleados de Puy du Fou han soltado la bomba: el parque temático de Toledo mantuvo, durante al menos cuatro años, un cementerio de animales improvisado en una colina a menos de 500 metros de los visitantes. Ocas, ovejas, corderos, cabras y hasta una cerda acabaron bajo tierra sin ningún control, mas los chats internos de WhatsApp y las fotografías hablan solos.
El cementerio de la colina: 'un agujero donde te parecía'
Los entierros se llevaban a cabo en lo alto de una loma, cerca de la entrada del personal. Sin delimitación ni señalización, según han relatado tres extrabajadores. Durante al menos cuatro años, entre 2021 y 2025, enterraron animales muertos dentro del recinto sin seguir el protocolo legal. 'Te subías con el azadón, hacías el agujero donde te parecía y la dejabas ahí en ese entierro', explica uno de ellos. Ni medidas de protección ni registro de las muertes. El área, a la vista de cualquiera, era un montón de tierra removida.
Cosas que pasan en 2026.
WhatsApp, fotos y la orden de callar
Las capturas de las conversaciones, a las que ha tenido acceso la investigación destapada por elDiario.es, muestran directrices explícitas: 'para mañana, enterrar oca corrales' o 'llevarlos a ver a San Pedro'. En una ocasión, al morir la cerda Carlota, un responsable escribió: 'No digáis nada que ya se ha enterrado'. La razón, según explica una exempleada, es que el animal no estaba dado de alta en el registro oficial, una irregularidad que permitía desaparecer cadáveres sin dejar rastro.
Tampoco se censaban las crías hasta cierta edad, lo que permitía cambiar el crotal de un muerto a un recién nacido para que legalmente 'siguiera siendo el mismo animal'. Una trampa tan burda como escalofriante. Los extrabajadores denuncian además maltrato: golpes con fusta, ojos inflamados, cojeras y pienso con moho que se les daba 'por no tirarlo'. 'Echádselo, que ya harán boca', era la respuesta de los responsables.
Hasta diez fotografías de ejemplares lesionados y ensangrentados habría visto el medio que destapa el caso. El parque, contactado, asegura que 'no tiene constancia' de esas prácticas y que el protocolo correcto es avisar a SecAnim. Pero se niega a mostrar los registros de muertes alegando datos confidenciales. Solo ha aportado un documento de una cabra recogida en octubre de 2024. Demasiado poco para cuatro años de actividad.
La ley lo deja claro: es un vertedero ilegal
Enterrar animales sin control no es solo una cuestión ética: es ilegal. La Ley de Bienestar Animal 7/2023 define a los parques como núcleos zoológicos y obliga a mantener un registro actualizado de entradas, muertes y causas. El SEPRONA confirma que todos los ejemplares deben estar identificados y su destino registrado. Crear un cementerio sin orden 'es crear un vertedero ilegal de residuos animales', advierte PACMA. Además, supone un riesgo sanitario grave por la posible contaminación del suelo.
La respuesta de Puy du Fou es, como poco, débil. Alegan que solo tienen constancia de una denuncia en octubre de 2025, pero los exempleados hablan de una práctica sistémica que duró años. La negativa a mostrar los registros convierte la versión oficial en papel mojado. Si el parque estuviera limpio, abriría los libros sin problema. El hecho de que solo enseñen un documento y nada más huele a ocultación. Con tres hoteles en proyecto, el escándalo les cae en el peor momento.
El precedente es claro: cada vez que un parque temático esconde información, la realidad acaba saliendo. Aquí los chats son el talón de Aquiles: frases como 'No digáis nada' o 'llevarlos a ver a San Pedro' reflejan una operativa para burlar la ley. Y la ley, en 2026, ya tiene herramientas para actuar. La pelota está en el tejado de las autoridades.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Tres exempleados del departamento de animales de Puy du Fou Toledo han destapado el escándalo.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Enterraron ilegalmente decenas de animales muertos en una colina, sin registro y con maltrato añadido.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Los chats de WhatsApp y las fotos filtradas son tan demoledoras que el desmentido del parque se cae por sí solo.




