El tronco de navidad es toda una tradición en España y Europa y consiste en un delicado bizcocho genovés que preparándose de forma plana, esponjosa y rectangular, se cubre con crema dulce y se enrolla formando un cilindro que posteriormente es decorado. La forma de decorarlo varía según los gustos y también el tipo de relleno utilizado, pero por lo general se busca imitar la dura corteza del tronco de un árbol. Hoy te daré algunas ideas para que lo decores de una manera original.
El dulce origen del tronco de navidad
El origen del tronco de navidad viene de celebraciones paganas precristianas en las que se quemaba un tronco o pedazo de leña como parte de la celebración del solsticio de invierno. Este ritual lleno de tradición consistía en poner a arder la leña durante 3 días como mínimo y para lograrlo, lo bañaban con vinos y aceite.
Al cristianizarse la fecha, la iglesia católica incorporó esta costumbre a la tradición navideña para finalmente sustituir al tradicional tronco ardiente con un postre que lo simulara. Y aunque su historia tiene varios enfoques, todo señala a un pastelero francés de nombre Pierre Lacam, como el primero en publicar la receta del Bûche de Noël o tronco de Navidad de mazapán, relleno de crema pastelera y cubierto de fondant de chocolate en imitación de la madera. Su receta salió publicada en el libro: Mémorial de la pâtisserie et des glaces publicado en 1898.

Una tradición con diferentes recetas
Son unos cuantos años los que han transcurrido desde la primera publicación de la receta del tronco de navidad, y muchas son las variantes que pueden disfrutarse hoy en día; y aunque la mayoría de estas cuentan con el chocolate como protagonista, son varias las que han surgido preparadas con nata, fresas, melocotones, castañas y frutos secos de temporada.
Cada año surgen nuevas formas de decorar al tradicional tronco de navidad y aquí te dejo algunas ideas para que en esta navidad puedas innovar.

Tronco de navidad con crema y chocolate blanco
No siempre tienes que decorarlo con chocolate negro; cada navidad es diferente, y para esta te propongo un dulce tronco de navidad con crema y chocolate blanco.
Monta nata con un poco de azúcar impalpable y cubre el tronco, funde un poco de chocolate blanco y báñalo ligeramente. Pon algunos adornos de mazapán de colores y finas lonchas de chocolate negro. Tendrás un postre hermoso que presentar ante todos. Para dar un toque de mayor distinción a tus postres de navidad, sirve también una deliciosa natilla de chocolate blanco que enamorará a todos los presentes.

Frutos rojos y crema: una decoración rápida y vistosa
Si eres de los que ama la sencillez y el sabor de los frutos rojos, este tipo de decoración es para ti. Con frecuencia damos tantas vueltas a la cabeza pensando en la decoración perfecta, que olvidamos que con unos pocos ingredientes se puede lograr una presentación perfecta.
Para hacerlo solo tienes que espolvorear un poco de azúcar pulverizada sobre el tronco de navidad, hacer algunas rosas de nata montada y decorar con los frutos rojos de tu elección. Si los colocas justo antes de servir, puedes ponerlos congelados y así aprovechar el efecto de escarcha que se forma sobre ellos. Si lo prefieres, sumérgelos en un poco de gelatina sin sabor y pásalos por azúcar común, el efecto será muy parecido y lleno de dulzor.

Nata, chocolate y frutos secos: un tronco de navidad perfecto
Para decorar este tronco de navidad, solamente necesitas tener unas ricas gotas de chocolate negro, un poco de nata montada y crujientes frutos secos tostados.
Espolvorea un poco de azúcar pulverizada sobre el tronco y con la nata realiza algunas decoraciones. Pega a los lados las gotas de chocolate y pon los frutos secos distribuidos como desees. Puedes terminar la decoración con hermosas figuras navideñas para añadir un bonito toque de color.

Un tradicional tronco de navidad con flores de navidad
Para decorar este tronco de navidad, puedes escoger usar chocolate o crema de mantequilla para hacer la crema de colores.
Hacerlo es muy sencillo, cubre el tronco con una buena porción de chocolate y con la ayuda de un tenedor realiza algunos trazos que logren imitar la corteza del tronco. Llena una manga con crema de mantequilla de color rojo y forma hermosas flores de navidad sobre el tronco. Tendrás un postre cremoso y hermoso para servir en la mesa.

Un tronco lleno de colores
Para los invitados más pequeños de la noche, un tronco de navidad con sabor a caramelos y golosinas de colores será realmente todo un acontecimiento que celebrar.
Cubre con una delicada capa de mermelada de durazno la superficie del tronco y pásalo por una fuente llena de caramelos de colores en miniatura. Pásalo de forma tal que quede completamente cubierto. Los niños lo amarán y los adultos también lo disfrutarán.

Crema de cacahuete y cacao una dulce combinación y una decoración perfecta
Con la crema de cacahuete puedes hacer hermosas decoraciones y además disfrutar de todo una mezcla divina de texturas, sabores y aromas.
La crema de cacahuete la consigues fácilmente y además la puedes hacer rápidamente en casa hasta en microondas. Para un sabor fenomenal, cubre el tronco con una fina capa de crema de chocolate con avellanas casera y luego esparce una cantidad generosa de crema de cacahuete. Espolvorea un poco de cacao en polvo y con un tenedor realiza grietas que imiten la madera. Decora con algunas figuras alusivas a la navidad y a disfrutar.

El dulce sabor de la sencillez
Como te comentaba hace algunas líneas, con frecuencia nos rompemos la cabeza buscando una decoración perfecta. Sin embargo, olvidamos la elegancia y hermosura que se esconde tras lo más sencillo y sublime.
Si haces un tronco de navidad con una masa de chocolate perfecta, puedes presentarlo sin ninguna decoración, más que una base original de madera acompañada de algunas ramas de pino. Una decoración sencilla, pero que lucirá en cualquier mesa.

Un tronco cremoso y de vivo color
Las fresas y la nata montada combinan con todos los postres durante la navidad y por supuesto, cuando de decorar un tronco se trata, esta combinación no puede faltar.
Monta una cantidad generosa de nata y cubre completamente el tronco de navidad. Coloca algunas fresas grandes, rojas y brillantes y termina de dar el toque de perfección a la decoración con un gran lazo rojo que termine de dejarlo hermoso y vistoso.
















































