La princesa Leonor continúa con su formación en cara de cumplir cabalmente las responsabilidades que asumirá una vez que le toque sustituir a su padre Felipe VI en las ocupaciones como rey.
Tras haber alcanzado la mayoría de edad y haber jurado la constitución, la joven princesa avanza en su formación militar y en la actualidad vive un infierno alejada de los cuidados de La Casa Real, su padre y, por supuesto, Letizia.
La formación de la princesa Leonor para sus responsabilidades futuras
La Princesa Leonor, como heredera al trono español, está recibiendo una formación integral para prepararla para sus futuras responsabilidades como Reina. Esta formación abarca una amplia gama de áreas, incluyendo, el bachillerato Internacional que completó en el UWC Atlantic College de Gales, Reino Unido y su formación militar, la cual se encuentra completando en su primer año de formación en la Academia General Militar de Zaragoza.
Si bien, se espera que curse estudios universitarios, aún no se ha confirmado dónde ni qué carrera. La formación de la princesa está siendo integral; y de hecho, incluye también educación en la Casa Real, para ser formada sobre la historia, la organización y el funcionamiento de la Casa Real española, así como en protocolo diplomático, relaciones internacionales y la posición de España en el mundo.
Las responsabilidades que asumirá al ocupar el lugar de su padre, van de la mano de una formación intensa en cada uno de los ámbitos que deberá conocer; es por ello que, además de la educación recibida, la princesa también debe dominar perfectamente otros idiomas. Leonor, domina el español, el inglés y el francés, y está aprendiendo árabe.
Formación militar, la parte más dura para la princesa
Luego de cursar estudios primarios y secundarios en el Colegio Santa María de los Rosales de Madrid, la princesa dio un paso agigantado al viajar a Reino Unido para continuar con su formación académica, obteniendo así su grado de bachiller; ahora bien, esta educación recibida, lejos de Felipe VI y de Letizia, comenzó a darle temple para lo que venía.
Ya acostumbrada a estar lejos de casa para cumplir con sus estudios, Leonor ha comenzado con su carrera militar, tal como lo hizo su padre en su momento. Estar en la Academia General Militar de Zaragoza, es uno de los retos más duros que ha asumido la princesa, pues, está siendo entrenada como un cadete más.
Cómo va la formación militar de la princesa Leonor
La formación militar de la princesa Leonor está en curso y aunque se llegó a correr el rumor de que abandonaría la Academia, continúa en la misma. Según la Casa del Rey, el rey Felipe VI y la reina Letizia, consideran que la formación militar de la princesa es muy conveniente y valiosa, ya que refuerza sus capacidades de servicio y entrega, y facilita sus cometidos de representación como heredera de la Corona.
La princesa Leonor está consciente de la exigencia y el sacrificio que conlleva la vida castrense, así como del honor que supone formarse y servir junto a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas españolas. En las monarquías parlamentarias europeas, es una tradición que los futuros jefes de Estado desarrollen una carrera militar y reciban una formación de esa naturaleza, por lo que, el hecho de estar asistiendo, es un requisito más para asumir responsabilidades futuras.
La princesa Leonor ha comenzado su formación militar en la Academia Militar de Zaragoza. Este año estudiará dos cursos en el Ejército de Tierra con la especialidad de infantería. Como heredera al trono, se espera que Leonor de Borbón sea capitán general de las Fuerzas Armadas cuando reine. Durante tres años, la princesa Leonor se formará en las academias del Ejército de Tierra, del Aire y la Armada, preparándose para asumir en el futuro el mando supremo de las Fuerzas Armadas españolas.
Uno de los infiernos que está atravesando la princesa lejos de Letizia y Felipe VI
Como parte de la formación militar que está recibiendo, la princesa Leonor asiste también a los períodos de instrucción, los cuales suponen un verdadero desgaste físico que puede ser considerado como un verdadero infierno, especialmente para la heredera al trono, quien está acostumbrada a otro nivel de vida y comodidad junto a Felipe VI y Letizia.
En estos momentos, su formación se lleva adelante en el Centro San Gregorio, lugar que tiene las instalaciones necesarias y el acondicionamiento para que los cadetes, entre ellos la princesa, demuestren sus habilidades, las que van desde el manejo de armas, fusiles de asalto e incluso explosivos, pero esto no es todo, pues, deben demostrar también una increíble resistencia física y mental ante situaciones extremas.
Más allá de los ejercicios tácticos
Si bien, el Centro San Gregorio es el lugar ideal para que Leonor aprenda a desenvolverse fluidamente en el terreno, lo cierto es que más allá de aprender a manejar armamento, la princesa también debe demostrar que cuenta con otro tipo de capacidades; y si, aunque ella junto a sus compañeros pueden descansar en un campamento situado a unos 40 minutos del lugar de maniobras, durante la instrucción, la realidad es otra.
Durante los momentos de instrucción, la princesa pasa las noches en tiendas con solo un saco y mochilas tácticas que le permiten cubrir sus necesidades inmediatas. Un neceser y las raciones de combate, forman parte del equipamiento de la heredera al trono, quien debe valerse por sí misma en estas circunstancias.
Cómo es el entrenamiento más exigente de Leonor lejos de Felipe VI y Letizia
Además de tener que cumplir con la formación académica, durante estos períodos de entrenamiento de campo, Leonor debe aprender a valerse por sí misma en situaciones extremas que, aunque son recreadas, la forman para sus futuras responsabilidades. La princesa debe preparar sus alimentos, los cuales vienen en raciones de combate de unos 700 gramos y que incluyen alimentos de larga duración.
Guisos tradicionales, embutidos y otros platillos, deben ser calentados en un hornillo, el cual ella misma enciende con pastillas de combustible sólido y cerillas que forman parte de su equipamiento. Aunado a esto, lleva pastillas potabilizadoras de agua; por lo cual, su vida es completamente diferente a la que acostumbra en Palacio junto a Letizia y Felipe VI, con quienes no puede comunicarse, pues, una de las reglas es no usar el celular.
Además de seguir instrucciones para su mantenimiento por sí misma, la princesa cumple con prácticas de instrucción de combate, tanto de pelotón como de sección; y debe mantenerse en resguardo en condiciones desconocidas hasta ahora para ella; de hecho, para que pueda estar protegida del frío, cuenta con un forro polar, gorro, guantes, traje de interperie y braga de lana, además de su usual uniforme boscoso pixelado.
Un periodo duro que no será el único
Desde el 3 de febrero, la princesa de Asturias se encuentra junto a casi 200 compañeros, poniendo en práctica lo aprendido en el Centro San Gregorio, y esta experiencia se extenderá hasta el 9 de febrero; eso sí, como es de imaginar, no será el único momento en el que Leonor pueda sentir que atraviesa un infierno.
Llegado el día 9 de febrero, los cadetes, incluida la princesa, regresarán a la Academia a continuar avanzando en su formación académica; ahora bien, la experiencia de instrucción, se repetirá desde el 11 hasta el 22 de marzo; posteriormente, si saldrá a descansar en unas vacaciones junto a Felipe VI y Letizia.
Además de experimentar con sus compañeros todas las vivencias en el período de campo, la princesa también ha compartido con ellos en discotecas, lo que le ha permitido acceder a oportunidades distintas a las acostumbradas al lado de sus padres, sintiendo así lo que es la vida desde el otro lado de la acera, en la cual, aunque se viven algunos infiernos, también ha podido acumular experiencias.