Los datos de la taquilla del más reciente estreno de Steven Spielberg, "El día de la revelación", son mejores de lo esperado. Tras acumular algo más de 90 millones en los cines de todo el mundo, es el sexto mejor estreno del año —2,26 millones de ellos recaudados en España— y casi cubre su presupuesto de producción, de algo más de 100 millones. Esta es una prueba más de la capacidad del director estadounidense de atraer espectadores, aunque a estas alturas nadie debería sentirse sorprendido.
Y es que Spielberg no solo es un director exitoso, sino que su filmografía es clave para entender cómo funciona el Hollywood moderno. Su estreno de 1975, "Tiburón", cambió la estrategia de cómo se estrenaban en salas las películas de los grandes estudios, eliminando el estreno escalonado y llegando al mayor número de salas posible. Fue, además, la cinta que popularizó el inicio del verano como el momento de estrenar los grandes blockbusters, cuando los adolescentes salen de vacaciones del colegio, pero antes de los viajes familiares.
Que sea uno de los directores más talentosos de todos los tiempos, dueño de una imaginación infinita y de un instinto único para crear movimientos de cámara casi imperceptibles, ayuda; pero lo cierto es que sus instintos comerciales nunca han perdido filo y el interés del público por su trabajo, tampoco. Películas como "Encuentros en la tercera fase", "E.T., el extraterrestre", "Parque Jurásico" o la saga "Indiana Jones" han demostrado esta capacidad de crear gran cine en géneros comerciales y han marcado avances tanto en la forma en que se comercializan las películas como en su producción.
De momento, el director tiene otro éxito que celebrar. Aunque las reacciones del público han estado divididas —parece no haber puntos medios con la nueva cinta del autor—, los datos de taquilla ya la convierten en un gran estreno y en un hit sin necesidad de estar relacionada con una propiedad intelectual conocida o una franquicia previa, más allá del nombre del director en el póster.
Un regreso del Steven Spielberg más comercial
Aunque se trata del director que, dólar a dólar, más ha recaudado en la historia del cine, su siglo XXI ha sido complicado. Tras sus dos paseos cinematográficos por la Segunda Guerra Mundial en los noventa —"La lista de Schindler" y "Salvar al soldado Ryan"—, sus cintas de este siglo han sido más oscuras y menos comerciales. Aunque ha tenido un par de fenómenos sorpresa en la taquilla, como "Lincoln" o "Puente de espías", y algún paseo por el cine comercial, como "Ready Player One", en general ha estado trabajando en películas menos atractivas comercialmente.
Y es que, antes de "El día de la revelación", sus películas de ciencia ficción del siglo XXI —"I.A. Inteligencia artificial", "Minority Report" o su adaptación de "La guerra de los mundos"— son cintas oscuras y no tan fáciles de digerir. No es que fueran cine complicado de entender —Spielberg nunca ha querido ser David Lynch ni mucho menos—, pero no tenían la inmediatez de sus cintas de los ochenta y los noventa.

Por eso, que vuelva con una cinta de ciencia ficción que atraiga al público y que se considere la heredera de "Encuentros en la tercera fase" es una señal tan positiva. Es posible también que el director, que está por cumplir ochenta años, esté empezando a replantear su trabajo previo —como en su momento hicieron otros maestros como Clint Eastwood o Martin Scorsese— y quiera volver a trabajar algunos de los géneros que lo hicieron famoso y revisar sus mensajes.
Un buen año para el cine
En cualquier caso, la buena noticia de que Spielberg vuelva a tener un éxito es que las salas de cine tienen otro director con el que contar para atraer espectadores. Ha sido un año positivo, que las encamina a la estabilidad por primera vez desde la pandemia, tanto en España como en el resto del mundo; se espera que se pueda mantener esta buena racha, construida sin películas de las grandes franquicias.
Todavía quedan algunos de los estrenos clave del calendario, como la nueva "Spider-Man", "Toy Story 5" o "Supergirl", así que todavía hay opciones interesantes que pueden marcar el próximo tramo del año. Pero estas películas no tienen la seguridad de la firma del director más exitoso de la historia del cine, así que es normal que haya algunas dudas sobre sus posibilidades de convertirse en un blockbuster real.




