Si vives en un pueblo pequeño de Cataluña, el Govern acaba de abrir una ventana de financiación que puede cambiar tu calle, tu plaza o tu polígono industrial. La Generalitat movilizará 400 millones de euros en cuatro años para que los municipios más pequeños ejecuten proyectos que solos no podrían asumir. La primera convocatoria, dotada con 100 millones, se activa este mismo mes de julio.
Quién puede pedir las ayudas y para qué sirven
El plan de pueblos está pensado para 807 entes locales: 725 municipios de menos de 5.000 habitantes, 65 entidades municipales descentralizadas y 17 capitales de comarca de menos de 15.000 habitantes. Las cuantías van desde medio millón de euros para localidades de menos de 500 vecinos hasta seis millones para las cabeceras comarcales.
¿Qué se puede hacer con ese dinero? Básicamente, cuatro cosas: reformar calles y plazas deterioradas, recuperar patrimonio histórico, rehabilitar viviendas vacías para alquiler accesible e impulsar polígonos de actividad económica. La idea es que las inversiones sean visibles y transformadoras, como repite el president Illa.
El pacto con ERC y la batalla por el relato
El plan no es solo una medida de cohesión territorial. Fue una de las condiciones que ERC puso sobre la mesa para aprobar las cuentas de la Generalitat de este año. Los republicanos consideraban que el anterior plan de barrios, dotado con 1.600 millones en cinco años, beneficiaba sobre todo a las grandes urbes y dejaba fuera a las zonas rurales.
Oriol López, secretario general adjunto de ERC, defendió en el acto de Vergós de Cervera la necesidad de un “equilibrio territorial” que dé “oportunidades a todo el mundo”. Según los republicanos, esta iniciativa ha venido para quedarse y debería prolongarse más allá de los cuatro años iniciales.
El plan de pueblos es fruto de un pacto presupuestario y repartirá hasta seis millones por municipio para proyectos que van desde calles hasta polígonos.
Un parche millonario o una apuesta de futuro
Catalunya es una comunidad con un fuerte desequilibrio territorial. Tres de cada cuatro localidades tienen menos de 5.000 habitantes y concentran solo el 10% de la población. Con el plan de barrios de 2025, el Govern buscaba transformar las grandes urbes; ahora el plan de pueblos intenta hacer lo mismo en el mundo rural. La duda que sobrevuela es si, con una financiación local mejor —que los alcaldes llevan décadas reclamando sin éxito—, los municipios podrían impulsar más proyectos sin necesidad de estos planes extraordinarios.
El calendario añade una capa política: la resolución de la primera convocatoria llegará en abril de 2027, un mes antes de las elecciones municipales. Tanto el PSC como ERC podrán exhibir los fondos en plena precampaña. Illa quitó hierro: “Hay elecciones municipales. ¿Y qué? No se para el mundo”. Pero el hecho de que el plan fuera una exigencia de ERC y que los socialistas se reivindiquen ahora en las zonas rurales, donde tienen menos implantación, demuestra que la ayuda llega con doble lectura electoral.
El conseller de Presidencia, Albert Dalmau, cerró el encuentro con un llamamiento “al consenso y a la unidad política e institucional” entre Generalitat y ayuntamientos, para evitar una Catalunya “de dos velocidades”. La inversión de 400 millones se pilotará desde su departamento y los municipios interesados deben presentar proyectos a partir de este mismo mes.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El president Illa ha anunciado un plan de 400 millones en cuatro años para pequeños municipios, con una primera convocatoria de 100 millones en julio.
- Por qué te importa: Si resides en un pueblo de menos de 5.000 habitantes o en una capital de comarca pequeña, tu ayuntamiento podrá pedir desde 500.000 hasta 6 millones para calles, vivienda o polígonos.
- A quién afecta: A 807 entes locales catalanes, sobre todo municipios rurales y entidades descentralizadas, cuyos vecinos verán mejoras directas en el espacio público y en la oferta de alquiler accesible.
- Hacia dónde vamos: Los proyectos se seleccionarán en abril de 2027, justo antes de las municipales. ERC quiere que el plan se prolongue más allá de los cuatro años iniciales.




