Estas son las cinco comunidades con más alumnos de alto rendimiento (y las dos que se quedan a la cola)

El informe de la Fundación Ramón Areces y el Ivie desvela las desigualdades entre regiones. Solo un 10,6% del alumnado español alcanza niveles de alto rendimiento.

El sistema educativo español arrastra una brecha de excelencia que un nuevo estudio cuantifica con precisión. Solo el 10,6 % de los estudiantes de 15 años logra situarse en niveles de alto rendimiento, según el informe 'La calidad educativa en España y sus comunidades autónomas: el fenómeno del alto rendimiento', elaborado por la Fundación Ramón Areces y el Ivie. La cifra se aleja tres puntos del promedio de la OCDE y evidencia una realidad desigual entre comunidades.

La investigación, basada en los datos de las pruebas PISA de matemáticas, lectura y ciencias, revela que el 1,6 % del alumnado español puede considerarse "excelente" por alcanzar el máximo nivel en alguna de esas competencias, casi la mitad que la media internacional. En países como Corea del Sur, Japón o Canadá, más del 20 % de los alumnos se sitúa en esos puestos de élite académica.

¿Cómo se mide el alto rendimiento y qué dice el informe?

El concepto de alto rendimiento se corresponde con los niveles 5 y 6 de la clasificación de PISA, los más avanzados. En España, el 10,6 % alcanza ese umbral, frente al 13,5 % promedio de la OCDE. La distancia se ensancha especialmente entre el alumnado con mayor nivel socioeconómico: en el cuartil más alto de renta, solo el 12,9 % destaca en matemáticas, mientras que en la OCDE ese mismo segmento roza el 19,1 %. Entre los estudiantes desfavorecidos, las cifras son más cercanas a la media, lo que indica que el sistema pierde talento precisamente en los hogares con más recursos.

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La brecha de género añade otro matiz. Las alumnas obtienen mejores resultados en en comprensión lectora, con una ventaja de 2,2 puntos respecto a los chicos, pero ellos dominan en matemáticas y ciencias. Además, un 61,3 % de los estudiantes con altas capacidades sobresale únicamente en una materia, a diferencia del entorno internacional, donde es más habitual brillar en varias disciplinas.

El informe también dibuja el perfil del estudiante excelente español: suele ser un alumno nativo, que nunca ha repetido curso, con altas expectativas de cursar estudios universitarios y buena salud. Procede de una familia con alto estatus socioeconómico y recibe un nivel medio de apoyo —ni la ausencia de respaldo ni una presión excesiva ayudan—, y estudia en un entorno escolar con recursos suficientes y libre de acoso.

El 21,2 % de los estudiantes que viven en hogares del cuartil más alto de renta consigue un alto rendimiento, frente a menos del 5 % entre los más desfavorecidos.

Las comunidades que lideran el alto rendimiento y las que se quedan atrás

El mapa autonómico del alto rendimiento muestra fuertes contrastes. Castilla y León, La Rioja, Asturias, la Comunidad de Madrid y Cantabria superan la media de la OCDE, situándose por encima del 13,5 % de alumnado brillante. Castilla y León encabeza la lista con los mejores resultados, seguida de cerca por La Rioja y Asturias. Madrid y Cantabria completan el grupo de cabeza.

En el extremo opuesto, Canarias y Castilla-La Mancha se quedan por debajo del 7 %. Es decir, menos de uno de cada catorce estudiantes de 15 años en esas comunidades logra alcanzar niveles de alto rendimiento, lo que duplica la brecha con las regiones líderes.

El factor determinante: el nivel socioeconómico de la familia

Cuando se aíslan las variables, el tipo de centro educativo pierde peso. Aunque los colegios privados muestran de media un 14,8 % de alumnos con alto rendimiento frente al 8,7 % de los públicos, el análisis multivariante del estudio concluye que la titularidad del colegio no es un factor decisivo si se iguala el resto de condiciones. La única excepción es el acoso escolar, que sí resulta un obstáculo claro para el rendimiento.

Lo que realmente inclina la balanza es el estatus socioeconómico de la familia: ingresos, formación y empleo de los padres. Los datos hablan por sí solos: el 21,2 % de los estudiantes del cuartil más rico alcanza el alto rendimiento, frente a menos del 5 % de los que viven en el grupo con menos recursos. Esa horquilla de más de 16 puntos porcentuales refleja una desigualdad que el sistema educativo apenas logra compensar.

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El estudio sugiere que, para mejorar la excelencia, las políticas deberían centrarse en reducir el impacto del origen social, reforzando el apoyo a los alumnos con capacidad pero sin entorno favorable, y combatiendo el acoso escolar. De lo contrario, España seguirá perdiendo talento en los márgenes.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: Solo el 10,6 % de los estudiantes de 15 años alcanza un alto rendimiento en España, por debajo de la media de la OCDE.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Los alumnos, especialmente los de familias con menos recursos, y las comunidades con resultados más bajos.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Perpetuar las desigualdades sociales y limitar la movilidad de los jóvenes con talento.