No, no has leído mal. Candela Peña ha soltado en una entrevista que el Ozempic, el pinchazo de moda para perder peso por la vía rápida, le parece “un poco fascista”. Así, sin anestesia, mientras promociona su nueva película en Netflix. Lo que pase después en las redes ya es otra historia.
La actriz, que estrena el thriller ‘La desconocida’ el 5 de junio, ha concedido una entrevista en la que no ha dejado títere con cabeza. Habla de su personaje, una sargento devastada que vuelve al trabajo sin estar preparada, y de paso carga contra la dictadura de la belleza eterna a la que, según ella, nos empujan a las mujeres.
“Ozempic es fascismo” y otras frases que ya son himno
El revuelo no viene de la trama policial, sino de un momento de la charla en el que la intérprete se sale del guion promocional. Candela Peña arremete contra la presión estética y suelta la frase que ya corre por TikTok. “El otro día le decía a una amiga que creo que todos estos pinchazos, el Ozempic… todo eso es un poco el fascismo en el sentido de que hay que llegar a que todas seamos juncos novilleros”. Y remata: “La delgadez se celebra mucho, pero nadie te celebra lo lúcida que estás”.
La actriz no se ha quedado ahí. Ha reivindicado que las mujeres pierden demasiado tiempo justificándose y mirando atrás, mientras que los hombres no lo hacen. Una andanada a la cultura del ‘body positive’ de postureo que tanto abunda.
Una policía rota y un regreso sin anestesia
La frase bomba eclipsa, pero la excusa de la entrevista es ‘La desconocida’, un thriller dirigido por Gabe Ibáñez que adapta una novela de Rosa Montero —sí, la del reality ‘La ‘Casita’ de Bad Bunny’ no, esa es otra— y Olivier Truc. Peña interpreta a la sargento Anna Ripoll, una mosso d’esquadra que vuelve de una baja traumática para investigar una posible red de trata de mujeres.
“Para mí esa señora es una zombi funcional”, describe la actriz. Construye un personaje roto, casi ausente, que absorbe el dolor y se lo lleva a casa. Una interpretación que, dice, ha querido centrar más en la persona que en el uniforme. El resultado, según quienes ya la han visto, es uno de los papeles más contenidos y poderosos de su carrera.
Candela Peña no ha venido a vender la moto de siempre: ha venido a decir en alto lo que muchas actrices llevan años pensando en el camerino.
La Revuelta, los adolescentes y el “trastorno hormonal”
A sus 50 años, Peña se ha convertido en una fija de ‘La Revuelta’ de David Broncano, donde su naturalidad y sus salidas de tono han conectado con un público joven que la adora. Ella, por su parte, asegura que no para de trabajar, pero sus números son bajos: “Son 24 minutos al mes, no trabajo ni media hora al mes”.
La cosa se puso seria cuando la actriz habló en el programa de su trastorno hormonal por la menopausia. “Muchas mujeres me lo agradecieron, y yo pensaba ‘¿pero agradecer qué?’. Ahora entiendo que sí, que hay mujeres que pueden poner voz a cosas que se intentan ocultar”. Un discurso que cala profundo entre las tías de más de 40 que se ven reflejadas en su descaro.
También deja caer que en otra época, los adolescentes le mandaban “fotos de sus miembros”, pero que ahora, al volver “infértil” tras la menopausia, esas imágenes han cesado. “Es otro momento”, zanja con una ironía que hiela.
El efecto Candela: por qué su discurso cala ahora
No es la primera vez que una actriz de su generación carga contra la tiranía del físico. Lo hizo Carmen Maura, lo hizo Marisa Paredes, pero ninguna con el altavoz de las redes sociales actuales. Peña llega con un pack completo: cine, televisión pública, TikToks virales y un discurso feminista sin lecciones. En un momento en que el Ozempic se vende en farmacias como si fuera un smoothie detox, que una intérprete con tres décadas de oficio lo llame “fascismo” es dinamita pura.
Además, la actriz conecta con una audiencia que ya no se cree el cuento de la juventud eterna. La generación Z, harta de filtros irreales, encuentra en Candela un referente de verdad. No la que posa en Cannes con diamantes, sino la que va al súper y se sube a un taxi sin wifi. Y eso, en 2026, es casi revolucionario.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Candela Peña, su estreno en Netflix y su Guerra Santa contra el Ozempic.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? La actriz llama fascista al medicamento adelgazante de moda y desmonta la presión estética femenina.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque mezcla salseo, verdad incómoda y una película seria que se estrena en el momento justo.



