Boris Izaguirre ha confesado en directo que le aterra mirarse al espejo, y lo ha soltado con esa mezcla de elegancia y humor que solo él maneja. La revelación llegó este jueves en el Club Social de 'Vamos a ver', el matinal de Telecinco que presenta Patricia Pardo, y en cuestión de horas ya era tendencia en X.
El periodista venezolano, colaborador habitual del programa, no se anduvo con rodeos: “No tengo espejos en mi casa para no reflejarme”. Así, sin trampa ni drama, desveló una eisoptrofobia —miedo irracional a los espejos— que arrastra desde niño y que tiene un culpable muy claro: Drácula.
Qué es exactamente la eisoptrofobia y cómo lo contó Boris
Eisoptrofobia. La palabra suena a hechizo de Harry Potter, pero es un trastorno de ansiedad real que consiste en un miedo intenso a verse reflejado en un espejo. Boris Izaguirre lo explicó con una naturalidad pasmosa: se trata de un pavor que le ha acompañado desde la infancia, y que nunca le ha supuesto un problema porque, sencillamente, decidió vivir sin espejos.
Durante la tertulia del programa, donde se hablaba de fobias, el escritor y presentador tiró de su infancia para ilustrar el origen. “Cuando yo era niño, una de las novelas que más me influenció fue Drácula, donde el protagonista tiene esa cosa de que no se refleja en los espejos porque es un no vivo”, relató. Esa imagen literaria se le quedó grabada y mutó en una aversión absoluta que hoy le impide tener superficies reflectantes en su domicilio.
Delante de Patricia Pardo y del resto del Club Social, Boris no se cortó: “A mí me gustaba esa idea. Utilizo el espejo del ascensor, un espejo público y en el baño tengo uno pequeñito para afeitarme”. Vamos, que el único espejo de su vida cabe en la palma de la mano y solo sirve para no afeitarse la ceja por error.
Boris Izaguirre vive perfectamente sin espejos desde hace décadas, y la única imagen que necesita para sobrevivir es la de un espejito diminuto para el afeitado.
Drácula, la excusa perfecta para un personaje de televisión
Que un colaborador televisivo confiese que le da pavor reflejarse tiene un punto cómico inevitable, pero en el caso de Boris Izaguirre encaja como un guante. Boris es puro camp, exageración, literatura y flequillo, y que su mayor trauma estético provenga de una novela de Bram Stoker le da un empaque gótico que ni el mejor guion de Cuarón.
No es la primera vez que el venezolano convierte una anécdota personal en oro televisivo. Su estilo directo y su manera de contar las cosas sin complejos le han convertido en un fijo de las mañanas, y esta nueva entrega de cotilleo elegante ha provocado una ola de reacciones en redes. Los tuiteros ya hacen memes con Noosferatu y el 'espejito, espejito', y el hashtag #BorisSinEspejo ha escalado posiciones.
Pero hay una lectura más curiosa: Boris Izaguirre, un hombre que ha hecho de la apariencia y la imagen parte de su marca personal, vive sin mirarse al espejo y construye su personaje sin la validación del reflejo. Es como si un panadero odiase la harina. Sin embargo, le funciona.
Fobias televisivas con pedigrí: no es el primero ni será el último
Boris Izaguirre no es pionero en compartir sus miedos en horario matinal. La televisión española ha sido testigo de otras declaraciones memorables: desde Belén Esteban confesando su pavor a las muñecas hasta Jorge Javier Vázquez hablando de su aracnofobia. El género de 'la fobia de los famosos' es casi un subgénero del entretenimiento, y siempre funciona porque humaniza al personaje y, además, genera identificación.
En este caso, lo que ha convertido la revelación en viral es que sea Boris, con su halo de diva exquisita, quien se declare incapaz de soportar un espejo. La eisoptrofobia, por rara que suene, tiene una lógica aplastante si uno ha crecido con el Drácula de Christopher Lee o con la idea de que los vampiros no se reflejan. Al final, todos tenemos algún miedo absurdo; la diferencia es que Boris lo convierte en espectáculo.
Y como colofón, el mensaje que cala es el de siempre: la tele que nos gusta es la que nos da momentos así, donde un señor con pelazo y corbata de seda te cuenta que en su casa no hay un solo espejo porque de niño le molaba Drácula. Y tú, mientras, terminas el café y piensas: “Pues igual tiene razón”.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Boris Izaguirre, colaborador de 'Vamos a ver' en Telecinco, y la presentadora Patricia Pardo.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Boris ha revelado que padece eisoptrofobia, miedo irracional a los espejos, inspirado por la novela 'Drácula' cuando era niño.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la confesión, entre divertida y surrealista, es puro Boris: un señor que se gana la vida en televisión sin tener un espejo en casa.




