Por qué comer chocolate antes de dormir arruina tu descanso (la teobromina es la culpable)

La teobromina del cacao estimula el sistema nervioso como la cafeína y retrasa el sueño. La dietista Lena Bakovic recomienda tomar chocolate en la merienda, nunca antes de acostarse.

Si hay algo que sabemos en Diario Qué! es que el chocolate negro es un imprescindible saludable. Pero ojo, porque ese antojo nocturno de un par de onzas justo antes de acostarte puede estar jugándote una mala pasada. La culpa es de la teobromina, un estimulante natural que actúa igual que la cafeína. Te contamos por qué zampar chocolate a las tantas te deja con los ojos como platos.

La teobromina, el estimulante que se esconde en tu tableta

El chocolate, sobre todo el negro con alto porcentaje de cacao, está cargado de beneficios: reduce la inflamación, mejora la circulación y es un antioxidante de primera. Sin embargo, contiene teobromina, un compuesto que estimula el sistema nervioso central de forma similar a la cafeína. Según la dietista Lena Bakovic, en declaraciones a Tom's Guide, la teobromina aumenta el ritmo cardíaco y puede retrasar la conciliación del sueño. Es como tomar un café descafeinado pero con otro nombre.

¿Cuánto chocolate es demasiado antes de dormir?

No hace falta zamparse una tableta entera. Una simple porción de 28 gramos de chocolate con leche contiene unos 8 miligramos de cafeína, según los datos que maneja Bakovic. Aunque parezca poco, esa dosis justo al meterse en la cama basta para fragmentar el descanso. Y si hablamos de chocolate negro, la cantidad de teobromina es aún mayor, porque el cacao la trae de serie. El cuerpo tarda entre 4 y 6 horas en metabolizarla, así que un bocado a las once de la noche te deja la fiesta neuronal hasta bien entrada la madrugada.

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El mejor momento para darse el capricho (y dormir como un tronco)

Descartar el chocolate para siempre no es el plan. La clave está en reservarlo para la merienda o la mañana. Como explica la dietista, si dejas un margen de cuatro a seis horas antes de acostarte, el organismo tiene tiempo de procesar la teobromina sin interferir en el sueño. Un bol de yogur con granola y unas onzas, o un puñado de fresas con chocolate fundido, es la combinación perfecta para el tentempié de las seis. Así matas el gusanillo dulce y llegas a la almohada en modo relax.

El chocolate es saludable, sí, pero a las 11 de la noche tu cuerpo no lo procesa igual.

💡 El truco del almendruco

Tiempo de margen antes de dormir: 4-6 horas. Nivel de dificultad: fácil. Si te apetece chocolate, tómalo en la merienda con yogur o fruta y descansarás como un bebé.