Los actores de El diablo viste de Prada 2: así han cambiado en 20 años

El regreso de Miranda Priestly y su séquito al cine es la excusa perfecta para comparar cómo el tiempo ha tratado a Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci. Hay sorpresas, algún trasquilón y la sospecha de que Meryl desafía las leyes de la física. La moda no cadu

Veinte años dan para mucho. Para que veas cómo Andy Sachs dejó de ser la becaria temblorosa que no sabía ni quién era Dolce & Gabbana y se ha convertido en una periodista con un Oscar real colgado en la estantería. Para que Emily Charlton, la asistente de barandilla estrecha, se abone a los papeles de mujer que te arregla un apocalipsis con una ceja levantada. Y para que Miranda Priestly, la mismísima Miranda Priestly, llegue a la secuela de El diablo viste de Prada con la misma mirada de hielo y, encima, pareciendo más joven que cuando tiraba el abrigo sobre el escritorio. Así se escribe la nostalgia, pero con tacón de aguja.

Meryl Streep o cómo burlar el calendario con un bolso Prada

No hace falta ser un fan de la moda para entender el dato estrella de este reencuentro: Meryl Streep tenía 57 años en 2006 y ahora, con 76, su personaje parece haber encontrado la fuente de la eterna juventud en la sección de cosmética de Barneys. Los medios especializados han subrayado que Miranda Priestly luce ahora más joven que hace dos décadas, y la verdad es que cuesta llevarle la contraria. Streep nunca ha sido amiga de los hierros del gimnasio ni de los ayunos milagrosos; según ha contado en entrevistas a lo largo de los años, prefiere la natación diaria y comer «sin rigideces». O sea, que el truco no está en la tarjeta platinum de Runway, sino en una vida común pero muy bien editada.

Hathaway y Blunt: las niñas ya no son tan niñas

Anne Hathaway tenía 23 años cuando se puso las botas chanel de Andy. Hoy, a sus 43, es una de las intérpretes más consolidadas de Hollywood, con un Oscar por Los Miserables y una capacidad innata para brillar incluso en los memes. El equipo de producción se esforzó para que su melena volviera a ser idéntica a la de 2006, como si el tiempo capilar también fuera una cuestión de presupuesto. Emily Blunt, que nació apenas tres meses después, también firma los 43 con una filmografía que va de Un lugar tranquilo a Oppenheimer. La semana del estreno la actriz recibió su estrella en el Paseo de la Fama junto a Stanley Tucci, y no es difícil imaginar que Miranda Priestly aprobaría el gesto, siempre que el mármol fuera de temporada.

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Stanley Tucci: el entrañable Nigel ahora es un sex symbol de 65 años

En 2006, Stanley Tucci tenía 45 años y la sagacidad de Nigel ya era el contrapunto humano de la revista. Ahora, con 65, se ha convertido en una especie de silver fox que mezcla libros de cocina, moda impecable y una carrera que sigue sumando papeles con elegancia. La ceremonia de su estrella compartida con Blunt, celebrada el pasado 30 de abril, fue un doble homenaje que recordó que en Hollywood a veces el talento no se apaga ni aunque pase el tiempo. Además, el dato curioso: Tucci está casado con Felicity Blunt, la hermana mayor de Emily, así que el reencuentro en pantalla tiene un punto de cena familiar que añade un poco de ironía a cualquier escena de oficina compartida.

Más información sobre el fenómeno de la primera entrega en la entrada de Wikipedia de El diablo viste de Prada.

¿Éxito asegurado o nostalgia pasajera?

La secuela está reventando las taquillas mundiales y, a juzgar por los números del primer tráiler, no sorprende demasiado: 220 millones de visualizaciones en 24 horas, la cifra más alta para 20th Century Fox. La nostalgia por un icono del cine de los 2000 funciona igual que un buen abrigo de visón: reciclado, saca pecho y sienta de maravilla en la alfombra roja. Ahora bien, el dilema de fondo es si esta reunión dará pie a una franquicia renovada o si será un espejismo bonito que se desvanece en cuanto suene la última canción de los créditos. Con el reparto original y un guion que, al menos sobre el papel, parece respetar el espíritu del original, la apuesta tiene más posibilidades de acierto que el armario de Miranda en rebajas.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? El diablo viste de Prada 2 ya está en cines con todo el reparto original dos décadas después.
  • 🔥 ¿Por qué importa? La secuela compara cómo han envejecido (o no) sus estrellas y aviva la nostalgia por el Hollywood de 2006.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si creciste tirando el abrigo al escritorio, el reencuentro es una excusa perfecta para ir al cine y comprobar que Meryl sigue ganando al tiempo.