Sarah Santaolalla denuncia uso de IA para vídeos sexuales falsos

La colaboradora de 'Todo es mentira' ha compartido ella misma el falso montaje para demostrar que no exagera. 'Es violencia digital', denuncia. Y no es la primera vez que la atacan por su físico.

A Sarah Santaolalla le han vuelto a hacer una putada gorda. No desde un plató como en febrero, sino desde la cloaca de internet. La tertuliana ha denunciado en sus redes que llevan meses utilizando inteligencia artificial para manipular fotos suyas y crear vídeos sexuales falsos. No eran rumores, ella misma ha subido una de esas piezas para que todo el mundo vea la basura que circula.

“Desde hace mucho tiempo utilizan la IA para manipular mis fotos y hacer vídeos de contenido sexual”, escribía en X (Twitter) la colaboradora de Todo es mentira (Cuatro), Mañaneros 360 (RTVE) o Malas lenguas. Y añadía sin paños calientes: “Esto es violencia digital. Una forma de legitimar el acoso a través de la cosificación y la cultura de la violación. Una herramienta moderna para humillar a las mujeres”.

La denuncia sin filtros de Santaolalla

El vídeo que ella misma expuso mostraba una imagen falsa suya bajándose la camiseta y dejando ver los pechos. La cuenta de Instagram que lo publicó ya no existe, pero la captura sirvió para que la tertuliana lanzara un mensaje claro: callarse solo alimenta el monstruo. “Cuando no lo pongo, dicen que me lo invento o exagero. Y cuando lo pongo, que si estoy dando visitas. No va de acertar en la respuesta, va de condenar el acoso”, respondió a un seguidor que le reprochaba precisamente eso.

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Según publica 20minutos, Santaolalla insiste en que estas prácticas no son un juego: son una forma moderna de humillación diseñada para callar bocas femeninas. Y la tertuliana sabe bien de qué habla.

De Rosa Belmonte a la IA: el historial de ataques

No es la primera vez que Sarah Santaolalla recibe un golpe bajo centrado en su físico. En febrero, durante su visita a El Hormiguero, la periodista Rosa Belmonte la llamó “mitad tonta, mitad tetas” en pleno programa. Aquello ya le pareció una humillación gratuita: “El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rió”, denunció.

Ahora, con los deepfakes, el ataque ha saltado de la gracia televisiva al anonimato más cobarde. Lo que ha hecho, es exponer el contenido sin caer en la trampa del silencio. Y ha funcionado: en menos de 24 horas, la cuenta que difundía el vídeo falso ya no existe.

Violencia digital con rostro de mujer: la lacra de los deepfakes

El caso de Sarah Santaolalla no es aislado. El 90% de los deepfakes sexuales que circulan por internet tienen rostro de mujer, según diversos informes. Es una forma de violencia que no necesita contacto físico para hacer daño: basta con un algoritmo y una foto sacada de Instagram. En España, el debate sobre cómo legislar estos contenidos lleva meses en el aire, pero mientras tanto las víctimas se ven obligadas a demostrar que no mienten exponiéndose aún más.

La estrategia de Santaolalla —subir ella misma la prueba— recuerda a la de otras figuras públicas que han optado por arrebatar el control a sus acosadores. Hace unos años, la actriz y activista Lidia Falcón se enfrentó a un caso similar. La conclusión que deja el episodio es tan amarga como clara: la tecnología avanza más rápido que las leyes, y las mujeres siguen pagando el pato. Mientras no haya un marco legal sólido, cada vídeo falso será un recordatorio de que el acoso, aunque sea digital, es muy real.

El próximo capítulo de esta historia se escribirá en el Congreso, donde se espera una reforma del Código Penal para tipificar expresamente los deepfakes con contenido sexual. Hasta entonces, valientes como Santaolalla seguirán poniendo la cara —la suya de verdad— para que no miremos hacia otro lado.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Sarah Santaolalla, tertuliana de televisión habitual en Cuatro y RTVE.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Han creado con inteligencia artificial vídeos sexuales falsos usando su imagen sin consentimiento.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque ella misma ha colgado una de esas piezas para demostrar que no exagera y ha puesto el foco en la violencia digital que sufren miles de mujeres.