Divine: la red social de Jack Dorsey que prohíbe la IA

Solo vídeos de seis segundos grabados a pelo, sin un solo fotograma generado por máquina. Jack Dorsey financia el refugio antivirtual en plena era de los deepfakes. ¿Llegará a algún sitio o es solo un bonito homenaje a lo que fue Vine?

Jack Dorsey ha vuelto a hacer de las suyas. No, no está resucitando Twitter ni vendiendo NFT del primer tuit —eso ya fue el capítulo anterior—. Esta vez apuesta por Divine, una red social de vídeos donde la inteligencia artificial está totalmente prohibida. En pleno 2026, cuando hasta la app del tiempo sugiere editar nubes con Photoshop automático, Dorsey levanta una trinchera analógica con sabor a 2013.

La premisa es sencilla: solo contenido grabado por humanos. Si intentas subir un vídeo generado por IA, Divine te dice que no. Y punto. La verificación va en serio: todo se graba directamente desde la app o tiene que pasar un filtro de autoría humana. Sí, como si fuera un detector de plagios pero con luz infrarroja para píxeles artificiales.

La ley seca de la IA: cómo Divine quiere que vuelvas a ser gracioso sin atajos

No es un capricho. El "AI slop", esa marea de videos baratos generados por máquinas, ya ocupa más del 20% de las recomendaciones de plataformas como YouTube. Divine nace como respuesta a la saturación y a la desconfianza. Según la propia red, los creadores solo pueden usar vídeos de 6 segundos —el ADN de Vine— y deben trabajar con lo que sucede delante de la cámara, sin filtros milagrosos ni caras sintéticas.

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¿Las reglas? Claras como un grito: cero deepfakes, cero montajes con IA generativa y, por supuesto, cero posibilidad de colar un clip hecho por una máquina. Todo tiene que ser auténtico. Incluso malo, aburrido -que ya casi se agradece- pero firmado por un pulso humano.

El respaldo es potente: Dorsey aporta financiación desde su fondo personal y la organización Other Stuff. Al frente del proyecto está Evan Henshaw-Plath, conocido como Rabble, un viejo rockero de los primeros días de Twitter. No es un experimento de garaje, aunque huela a indie radical.

El factor nostalgia: 500.000 videos de Vine esperando ser revividos

Una de las cartas fuertes de Divine es que ya alberga más de medio millón de vídeos originales de Vine, aquella red que murió en 2017 y dejó un vacío imposible de llenar con Reels o TikTok. La nostalgia, bien empaquetada, puede ser un motor de tracción brutal —lo saben bien los que revenden vinilos y camisetas retro—. Pero el valor no está solo en los vídeos viejos: Divine ofrece a los creadores independientes algo que ni Meta ni ByteDance dan: control real sobre su audiencia y sus ingresos, sin que un algoritmo caprichoso decida quién come y quién no.

La pregunta inevitable: ¿bastan 6 segundos en una época de scroll infinito? La respuesta, si miras el agotamiento digital de 2026, es que la limitación puede ser un descanso mental. Ver un bucle corto de alguien cayéndose en patinete y gritar de risa es terapéutico. Y no hay IA que reproduzca ese instante de vergüenza genuina.

¿Una red social sin IA? En 2026 suena a proyecto de resistencia

La gran duda es si Divine puede mantenerse pura sin volverse irrelevante. Los precedentes no son muy alentadores: Vine murió porque X (entonces Twitter) le cortó el aire y porque los creadores se fueron a donde había dinero. Ahora, TikTok y los Reels dominan porque mezclan material humano con efectos generados por IA que disparan el engagement. Prohibir la IA es un gesto hermoso, pero también un boicot a la métrica más importante de este siglo: la viralidad sintética. Si la plataforma no encuentra una masa crítica de creadores dispuestos a trabajar en estas condiciones, será un museo bien cuidado y poco más.

Por otro lado, el hartazgo digital juega a su favor. Cualquiera que haya intentado buscar un tutorial en YouTube y haya encontrado un avatar de anime explicando cómo freír un huevo entiende la necesidad de un espacio libre de máquinas. Divine ofrece eso: un santuario de lo real, imperfecto y a veces ridículo. Dorsey parece decirnos que lo humano, con sus temblores de cámara y sus chistes malos, todavía vale dinero. Y tiene razón mientras alguien esté dispuesto a verlo.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 7/10. La propuesta es valiente y necesaria, pero choca con el modelo de atención actual. El respaldo de Dorsey y el archivo de Vine son un golpe bajo para nostálgicos como nosotros —si logra enganchar a una generación que se aburre a los tres segundos, estaremos ante lo imposible.

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El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Jack Dorsey apoya Divine, una app de videos de 6 segundos que prohíbe todo contenido creado por IA.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Es un acto de resistencia contra la saturación de deepfakes y la pérdida de autenticidad en las redes.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si buscas un lugar sin máscaras digitales, divino; si no, te parecerá un capricho vintage.