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El sedentarismo en España pone en jaque a la sanidad pública

El sedentarismo en España es una de esas «epidemias» que van a más. En cambio, no varía el debate sobre la sanidad española, entre un lado y otro del espectro ideológico. Sea como fuere, ambos problemas se unen para el primero influya tan negativamente en el segundo, que al final no solo hay que buscar culpables en los otros, sino en nosotros mismos. Y es que la cruda realidad según el grupo de trabajo de Ejercicio de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), es que más del 25 por ciento del gasto total sanitario en España está relacionado directamente con la inactividad física.

Esto supone un sobrecoste para Sanidad que, de tener una población sana y responsable, supondría un ahorro que se podría emplear en la prevención, investigación o en otras necesidades sanitarias. Podría ser un discurso demagógico, pero son datos fríos y muy significativos.

Veamos la opinión de los expertos, como el director de GoFit Lab y catedrático de Salud de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Alfonso Jiménez. Ha destacado la reducción del gasto sanitario en función de los días de actividad física que desarrolle la población. Según este experto, «una persona que sea activa cinco días a la semana cuesta un 23 por ciento menos al sistema público de salud; por el contrario, una persona sedentaria aumenta el gasto en un 26 por ciento». Por ello, ha aclarado que, si se cambia el comportamiento inactivo, sería posible reducir en casi un 50 por ciento el gasto sanitario por inactividad física. Una cifra increíble y un gran ahorro.

UNA VEZ MÁS, LA PREVENCIÓN COMO CLAVE

En muchos ámbitos, pero especialmente en la salud. Como apunta Javier Butragueño, coordinador del grupo de trabajo de Ejercicio de la SEEDO, «los datos muestran que el progreso es lento y que los países deben acelerar el desarrollo y la implementación de políticas para aumentar los niveles de actividad física y, de esa forma, prevenir enfermedades y reducir la carga en los sistemas de atención médica». En España, según el último Eurobarómetro de actividad física, el 50 por ciento de la población no realiza las recomendaciones de ejercicio, «lo que lleva a una situación de riesgo en salud y un impacto económico de 1.560 millones de euros», según el profesor Alfonso Jiménez.

LAS CAUSAS DEL SEDENTARISMO EN ESPAÑA: CULPA O ECHAR LA CULPA

También se ha evidenciado que uno de los grandes obstáculos para incentivar la actividad física es el estatus socioeconómico de las familias. En este sentido, Clara Homs, coordinadora de proyectos de la Gasol Foundation, ha comentado que «las personas más desfavorecidas económicamente son las que tienen menos acceso a la práctica deportiva y se enfrentan a mayores dificultades para adoptar un comportamiento activo», lo que se asocia con un mayor peso corporal y un riesgo aumentado de desarrollar enfermedades asociadas a la obesidad.

Según Butragueño, «es positivo económicamente, y también para garantizar la sostenibilidad de la sanidad pública, promover más actividad física en toda la población y, en concreto, en las personas con obesidad«. Para el coordinador del grupo de trabajo de Ejercicio de la SEEDO, «independientemente de la pérdida de peso, se ha visto que el ejercicio es capaz de remodelar el tejido adiposo, mejorando su estructura y su capacidad para generar un equilibrio en todo el cuerpo».

«EL EJERCICIO ES CAPAZ DE REMODELAR EL TEJIDO ADIPOSO»

Seamos más precisos. Tanto el entrenamiento de moderada intensidad, alta intensidad y el entrenamiento de fuerza supervisado disminuyen los procesos inflamatorios, la lipotoxicidad y la glucotoxicidad, que puede generarse en personas sedentarias, con baja condición física y con un exceso de grasa elevado. Por ese motivo, informa Butragueño, «a partir de 2023 SEEDO va a crear un sello acreditativo para unidades de ejercicio con especialidad en entrenamiento y obesidad».

sedentarismo en España y gasto sanitario

EL COSTE DE NO CUIDARSE

El coste mayor es el propio, pero veamos de cuánto estamos hablando para la sanidad española. Según datos de la Federación de Instalaciones Deportivas (Fneid) de 2019, el sedentarismo en España le cuesta a Sanidad casi 8 mil millones de euros. Esto supone, en cambio, un 10% de todo el presupuesto público sanitario. Sin embargo, el 25% que apuntaba el estudio anterior, suma todo el gasto derivada directa o indirectamente del sedentarismo en España.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) posiciona la inactividad física como el cuarto factor de riesgo de mortalidad mundial, con lo que la sitúa como un factor clave a combatir. Y es que en casi todo el mundo desarrollado, la obesidad, tanto infantil como de adultos, se ha convertido en una auténtica epidemia que no para de crecer, y con ella otras enfermedades crónicas como la diabetes. En definitiva, un gasto creciente brutal para el ya de por si, y cada vez más, frágil sistema de bienestar occidental y margen de gasto social.