A veces, cada cierto tiempo, pasa una cosa de estas, que es pura casualidad. Pero es tan fascinante, que nos encanta fotografiarlo. Porque sin quererlo, esta gente se mimetiza con las cosas que tiene a su alrededor.
[nextpage title="Abuela, ¿dónde estás?"]

5Oye amigo...
¿Has oído el dicho de "somos lo que comemos"? Pues esto lo ejemplifica demasiado bien. Entonces, es para decirle: "oye, amigo... igual deberías dejar de comer tantas salchichas. Claro que también corres el riesgo de que sea un hombre que se tome las cosas demasiado a malas y al final te suelte una galleta bien merecida.
Es más, seguro que cuando hicieron la foto, lo siguiente que tuvo que hacer el tío que sujetaba el paquete de salchichcas, era correr como alma que lleva el diablo. Porque en el minuto en el que se entera de que has fotografiado su nuca llena de salchichas, los demás cobraremos nuestro castio.
[nextpage title="¿A quién le queda mejor?"]
