La berenjena es una de las pocas hortalizas que no se puede consumir cruda porque resulta indigesta. Pero hay muchas formas de cocinar este vegetal y disfrutar de todas sus propiedades. Una de las más sencillas es rebozarla, aunque también se puede hacer rellena o frita.
Sin embargo, hay que realizar muy bien esta técnica para que la verdura no quede húmeda y se ablande. A continuación, te desvelamos el secreto para hacer un rebozado crujiente y bien sabroso de la berenjena.
7FRÍE LAS RODAJAS
En una sartén, echa una cantidad generosa de aceite. Puedes hacerlo con el de girasol porque es el idóneo para las frituras, aunque también puedes optar por el de oliva, pero este le va a dar un sabor más fuerte. Cuando el aceite esté bien caliente, añade las rodajas rebozadas de la berenjena. Dale la vuelta para que se haga por las dos partes igual y no dejes que se quemen.
