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Cómo mejorar tu intestino con unos sencillos hábitos

Un intestino perezoso no sólo es malo para tu salud, sino que también te pone de mal humor. Aprende sencillos hábitos para mejorar tu intestino.

Mejorar el intestino es un asunto serio. No es de extrañar que se diga que el intestino es el segundo cerebro. Nuestro estado de ánimo, así como la absorción de nutrientes y muchas otras funciones de nuestro cerebro dependen directamente de él. Por eso hay que cuidarlo bien.

Por desgracia, debido a las prisas del día a día e incluso al estrés, acaba por no funcionar muy bien.

Y el requisito básico para tener un intestino que funcione como un reloj es beber dos litros de agua al día. Consume alimentos que ayuden a equilibrar las bacterias y haz ejercicio a diario. En los casos más graves, también hay que recurrir a la suplementación con probióticos, recomendada por los nutricionistas.

Alimentos para mejorar el intestino

Para un intestino sano, estos alimentos deben incluirse en la dieta:

  • Yogur o leche fermentada, como el kéfir
  • Linaza, sésamo, almendra
  • Salvado de cereal,
  • Coles de Bruselas, brócoli, zanahorias, espárragos, remolacha, espinacas, acelgas, alcachofas
  • Maracuyá, guayaba, pera con cáscara, uvas, manzana, mandarina, fresa, melocotón
  • Las legumbres, como las judías, los guisantes, las habas y los garbanzos, también son ricas en fibra y ayudan a regular el intestino, pero deben comerse sin cáscara porque ésta provoca gases intestinales, causando hinchazón y flatulencias.

Cómo mejorar un intestino atascado en el embarazo

Por desgracia, las mujeres embarazadas suelen tener un intestino que funciona mal. Y obviamente, la dieta debe ser el primer aliado para el equilibrio. Debe ser rica en frutas y verduras.

Otro gran consejo es comer ciruela negra seca todos los días.

Mejorar el intestino del bebé

La alimentación del bebé pasa por la madre, por lo que obviamente debe cuidar lo que come. Otra opción es ofrecer al bebé zumo de naranja natural, siempre que lo apruebe el médico.

Cuando el bebé empiece a comer verduras, hay que aumentar el agua de la sopa, haciéndola más líquida. Para las gachas, repetir el mismo proceso, haciéndolas más líquidas.