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Las mejores gamberradas de los Community Manager

Una de las profesiones más infravaloradas, probablemente sea la del Community Manager. Porque la gente se piensa que es solo estar en las redes sociales, y punto, pero hay ciertos factores de presión, que hacen que sea un trabajo duro. Lo que pasa es que perlas como las que vamos  a ver aquí, la gente se piensa que es algo bastante sencillo.

Gamberradas de los Community Manager 01

Uno de los problemas más difíciles que tiene un Community Manager es que se debe tomar las cosas con humor. Y enfrentarse a clientes enfadados, situaciones difíciles, y problemas con otras personas, porque es el representante del negocio en Internet. Y en la era en la que estamos, lo mejor es que sea una persona consciente de la marca, para luego no cagarla cuando haya trolls o graciosillos que quieren hacerse un hueco en la red. Por eso, aquí van algunos ejemplos.

El problema llega cuando no tienen mucha idea, o cuando se enfadan con facilidad, y se olvidan de que están representando a una marca en concreto. Por eso, es un trabajo de doble filo, y no se trata únicamente de hacer chistes en el momento oportuno. También hay que tener un poco de tacto, y sobre todo, encajar bien las bromas, si al final llegan a trolearte.

El asunto de la ruka

El tema de la ruka fue de lo más sonado en la red. Todo empezó con un tuit de este usuario, que preguntaba al perfil oficial del Alcampo si tenían ruka en stock. Evidentemente, Alcampo preguntó, que qué era, por lo que le contestaron como quien cuenta uno de esos chistes con un cinco incluido: «¡pollas con peluca!». Alcampo contestó con un emoticono triste, pero a partir de ahí, parece que se le atragantó la broma. De ahí, por ejemplo, esta contestación de si iban a mandar el lote o no.

Para intentar hacerse el gracioso, se la intentó hacer a Media Markt, pero el CM de la cadena ya se conocía la broma, claro, así que al final, resultó todo un intercambio de declaraciones de amor tipo «nuestros padres se odian, pero tú y yo <3». Y así es como se crean las historias de amor más bonitas de los tiempos de Internet. Para que luego digan que ya no existe el romanticismo.