Croissant casero: así lo haces en casa con poquísimas calorías

-

Nada más tentador que un croissant recién horneado, calentito y con un aroma que seduce a todos. Este pan de masa delicada, aroma sutil y consistencia suave, es uno de los favoritos para desayunar o para merendar acompañando con un café. 

Si bien, es uno de los panecillos favoritos, lo cierto es que su elaboración con grandes cantidades de mantequilla lo convierten en un pecado excesivamente calórico. Al consumir un croissant, aportas a tu organismo de 500 calorías, de las cuales 300, provienen directamente de la grasa.

La noticia alentadora es que no tienes que despedirte para siempre de este rico panecillo; basta con reemplazar algunos ingredientes y tendrás todo un deleite con menos calorías. Anímate a prepararlo y quedarás enamorado.

Publicidad

7
Comienza por preparar la masa

Antes de comenzar con la preparación de la masa, recuerda encender el horno para que se precaliente y ponlo a una temperatura de 200 °C.

Pon en un bol grande la harina y en el centro añade la levadura, aceite, el huevo entero y las dos claras de huevo. Espolvorea también una pizca de sal y apenas un poco de edulcorante; puedes utilizar estevia natural.

Una vez que tengas los ingredientes en el bol, mézclalos muy bien con la ayuda de una espátula hasta que luzcan más o menos integrados.