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jueves, 22 abril 2021 11:42

De la pasión a la obsesión: deportistas que sufrieron el acoso de sus fans

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El deporte es una de cosas a las que las personas dan mucho valor en la actualidad, aunque para los deportistas como tal en ocasiones sea un verdadero calvario el tipo de vida que llevan. Los aficionados dan mucho valor a lo que hacen los jugadores del deporte al que son más apegado y lo ponen en un tipo de pedestal que puede convertirse en una cruz para ellos en algún punto; porque si bien es verdad que gozan de fama, dinero y mucho prestigio, ellos también pueden someterse a calamidades que las personas normales no deben cargar.

Lo ocurrido con Ángel Di María y el robo que sufrió recientemente en su casa, un mal que ha asolado a varios futbolistas al saberse la gran cantidad de dinero que ganan y la razón por las que se convierten en blanco de ladrones, es un buen ejemplo de que la fama de los deportistas también trae consecuencias negativas. El acoso al que se ven sometido por algunos dementes es algo que ha sucedido a lo largo de los años, pero en ocasiones esa locura va más allá y ha causado muchos problemas a varios deportistas que se ven atrapados en situaciones muy difíciles de sobrellevar.

Monica Seles acabó herida por un fan

La serbia le quedó una herida de 23 cm

Uno de los casos de acoso más famoso de deportistas acosados fue el de Monica Sales, que vivió un momento de mucha tensión en las pistas de tenis cuando un fanático la atacó en pleno partido. Las razones sorprenden mucho más al conocerse que la persona que cometía el acoso ni siquiera en una aficionado de ella; más bien quería beneficiar a la tenista que amaba y no se le ocurrió mejor forma de hacerlo que herir a la serbia.

Los hechos de este acoso ocurrieron en el torneo de Hamburgo de 1993, allí Seles estaba en pleno encuentro cuando un aficionado bajó hasta la cancha y le hizo un corte con un cuchillo a la serbia. El maniático que hizo esto fue Günther Parche, un alemán de 38 años que estaba obsesionado con Steffi Graf; pero la razón por la que estaba en el duelo de Seles era para acabar con ella y que así la alemana volviera a ser la número uno del mundo. La herida fue de 23 cm y pese a volvió a empuñar la raqueta después de este incidente nunca volvió a hacer la misma.