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El truco para evitar el efecto yoyó si dejas una dieta

Quien busque una cura milagrosa para la pérdida de peso está equivocando el camino para mantenerse saludable, y esto es algo que los médicos y nutricionistas tienen perfectamente claro; y es que en el mercado hay muchas llamadas “curas” o dietas que aparecen y desaparecen, y en las redes, a manera de modas pasajeras, y de paso, de dudosa efectividad científica.

El truco para evitar el efecto yoyo tan indeseado y hasta peligroso es simplemente el control, ya que el desorden a la hora de seguir una dieta y las indicaciones adecuadas para perder peso, hace que por tiempos, ocurra la pérdida del mismo y en otros, por descuido o irregularidad, se aumente en forma exagerada.

Claro que podemos adelgazar perfectamente hasta estar saludables, solo que, acompañando a la dieta hay que mantener estilos de vida en el tiempo que nos permita mantenernos en el peso ideal, saludables y con energía; por eso, vamos a hablarte de esta problemática y a seguir algunas buenas indicaciones de los que saben de esto.

Inicia la dieta adecuadamente

Inicia la dieta adecuadamente

Lo primero que hay que considerar cuando se decide hacer una dieta estricta para bajar de peso, es que se haga por las razones correctas; es decir, para mejorar o cuidar tu salud y por razones de bienestar psicológicas adecuadas, ya que la salud implica el bienestar tanto físico como psíquico y además, el social.

La dieta debe ser equilibrada, que incluye una serie de factores a los que hay que priorizar, como el hecho de que sea recomendada por un nutricionista, que es un factor de garantía en relación a lo saludable; también el aprender a escuchar a tu organismo, de cuándo necesita alimento y cuando no; lo que implica reconocer la saciedad del deseo.

Comer pausadamente para dar tiempo a que la señal neurológica de saciedad se despliegue y la reconozcas; comer rápido te hace ingerir de más antes de que tu cuerpo te diga que ya es suficiente.

Por otra parte, te recomendamos que inicies los alimentos con vegetales, luego las proteínas, es decir, las carnes; la bebida necesaria es agua, no otra; incluso un jugo de fruta es parte de tu dieta.

Concéntrate en actividades para evitar que el aburrimiento sea excusa para comer; y está pendiente de los antojos, una bebida calórica, helado o galleta ocasional, pues todo suma en materia de alimentos; también el descanso que incluye 8 horas de sueño diarias, la hidratación, y sobre todo, la tranquilidad.

Finalmente, ninguna dieta está completa sin el ejercicio, así que a moverse, realizar cardiovasculares y sobre todo, inicia lecturas que fortalezcan tu yo y te permitan quererte tal como eres; pues una dieta es un cambio y debe conllevar a patrones sanos de vida que hay que conservar para mantener tu peso correcto.