Dime cómo hueles y te diré de qué barrio de Madrid eres

  • Ladenac lanza una colección inspirada en los barrios más emblemáticos de Madrid.
  • El barrio de La Latina, el Madrid de los Austrias, el barrio de Salamanca, Las Salesas y el barrio de Las Letras son los elegidos.
  • Cada vela tiene un precio de 45 euros y se pueden adquirir en su local o en la web.

Entrar en Ladenac es sumergirse en un mundo de fantasía, de aromas que te transportan a lugares soñados, al lujo, a veces olvidado, de deleitarse con un perfume único. Situada en la calle Conde de Aranda 3, la firma española de fragancias de lujo y proyecto personal de Patrick Douenat es un viaje para los sentidos, un espacio que, sin duda merece la pena visitar.

Velas De Lujo
Ladenac

Ahora, Ladenac lanza una colección que rinde homenaje a los barrios más emblemáticos de Madrid. Cinco perfumes inspirados en un evocador paseo por el barrio de La Latina, el Madrid de los Austrias, el barrio de Salamanca, Las Salesas y el barrio de Las Letras. Una auténtica experiencia olfativa llena de matices, que cautiva a quien se atreve a probarlo. Y por solo 45 euros.

Cinco barrios

Cada fragancia de Ladenac es distinta. Así, el perfume del Barrio de las Letras es único. Sus notas componen una sinfonía de aromas sublimes y únicos de esencia sensual. Supone evocar una tarde lluviosa en una biblioteca, sin nada más que hacer que sostener un buen libro mientras te envuelves en una manta para protegerte del frío.

Velas De Lujo
Ladenac

Por su parte, la distinción del Barrio de Salamanca se traslada a este perfume envolvente, con notas amaderadas que lo convierten en un aroma cálido y sofisticado. Si enciendes esta vela y cierras los ojos, no será difícil imaginarte paseando por el Retiro una tarde de primavera, mientras te deleitas con el olor a cítricos de los árboles que empiezan a desperezarse tras el largo letargo del invierno.

De lo innovador a lo clásico

Las Salesas se ha convertido en la nueva milla de oro de la ciudad. Ladenac la define por la mezcla de glamour, arquitectura decimonónica, boutiques y naturaleza. Y eso se traslada a un perfume fresco, verde y floral cuyo aroma se convierte en el más chic de la colección. Su olor intenso a jazmín es una auténtica delicia, que te transporta a esas grandes tiendas de lujo, a una merienda en una exclusiva cafetería, a un momento de relax y mimo.

De estilo clásico y medieval, el Madrid de los Austrias de Ladenac sirve de inspiración de una fragancia seca y evocadora con toques cálidos. Un perfume con el cuerpo de siglos de historia entre sus notas. Es pasear por una iglesia o un palacio cuyas paredes cuentan las alegrías y las desventuras de quienes moraron en ellos, dejarse embriagar por tantos momentos que una sola vida no sería suficiente para vivirlos.

Velas De Lujo
Ladenac

Por último, queda La Latina. De la belleza compleja y colorida de un laberinto de calles estrechas nace una fragancia especiada y exótica. La Latina es un perfume trendy que nos evoca la ruptura y el equilibrio entre lo castizo y lo nuevo. Encender esta vela supone volver al barrio de toda la vida, a las tardes de domingo tomando algo al sol, a pasar a una tienda vintage, pero recién abierta.

Cera vegetal

Las cinco fragancias de la colección están elaboradas en cera vegetal 100% natural de color negro a base de pigmentos naturales que acentúan su diseño.  Su diseño en una muestra de la elegancia y exclusividad del producto. Se presentan en un vaso de cristal cuyo exterior es negro mate con acabado en dorado brillante por la parte interna. Los vasos son de 200 gr y están decorados con una etiqueta negra grabada en oro y estuche rígido de gran lujo con grabados en acabado hotstamping oro.

Velas De Lujo
Ladenac

Esta colección es la última, pero no la única. Desde velas en el interior de huevos Fabergé a otras contenidas en fina porcelana blanca, pasando por aquellas de inspiración africana que, al encenderlas, proyectan las formas de los animales. Los aromas también son evocadores. Puedes verte paseando por un mercado marroquí o por un hotel de lujo árabe, propio de las mil y una noches. Todas las velas están siempre realizadas a partir ceras naturales, con perfumes tan exquisitos que pueden fundirse como aceite sobre la piel y hacer que lleves la fragancia donde quiera que vayas. Canela, madera o incienso: Ladenac recupera olores perdidos propios de ilusiones infantiles y de aventuras de otra época.

Un local en el corazón de Madrid

Este efecto se consigue solo con entrar en su tienda. El local de Ladenac es una oda a la belleza, la calidez del Mediterráneo y a los recuerdos de los viajes de Patrick. Los muebles, sobrios y con luces calidad, en colores oscuros, contrastan perfectamente con una magnífica lámpara de araña. Las sillas, los espejos… todo contribuye a crear el mismo efecto: lujo y fantasía en pleno Barrio Salamanca.

Ladenac es la firma de lujo de Vila Hermanos y el proyecto personal de Patrick Douenat, que aúna la artesanía española, savoir faire francés y estilo italiano para crear un producto único. Ladenac Milano, que se remonta a 1884 a una cerería familiar a orillas del levante español y a otra en la Lombardía, tiene al frente a Patrick Douenat, uno de los más reconocidos expertos en el sector de las fragancias y que ha sido asesor de decenas de firmas francesas y americanas. Junto a Douenat figura su socio, Stefano Chirico, y el galo Emmanuel Philip, que ha trabajado en Louis Vuitton o Fornasetti Profumi, que sientan las bases de una centenaria fábrica de velas valenciana a la que históricamente han acudido las mejores casas internacionales.

Velas De Lujo
Ladenac

Esta marca sofisticada y elegante se dirige a una perfumería nicho y se puede adquirir online además de encontrarla en diferentes puntos de venta privilegiados y en su propia tienda situada en la calle Conde de Aranda, 3, Madrid. Las colecciones de velas y productos inspirados en aromas que recorren el mundo de Ladenac son el resultado del amor por los detalles y la pasión por el trabajo de los mejores profesionales y perfumistas. Un auténtico lujo que, sin embargo, merece la pena. Y es que, ¿quién es capaz de ponerle precio a los sueños?