A estas alturas del partido, ya Robert Moreno sabe que la derrota siempre le hace sombra a cualquiera director técnico, y en cualquier momento llega la gran patada. Esperada o no, pero a todo santo le llega su día. Quizás, es duro, no deja de serlo, porque antes de ser estratega es un ser humano. Sin embargo, ese es el precio que tiene que pagar por sus malos resultados. Entre despidos y polémicas, el seleccionador español se ha visto nuevamente cara a cara con las noticias negativas. No sería la primera vez, pero desde luego, no la olvidará. Se apaga un sueño más en su carrera tan controversial.
Robert Moreno fuera del Granada

Adiós y a buscar otros horizontes. Esa es la difícil realidad que está atravesando Robert Moreno. Tiene que ajustarse bien los pantalones para no sucumbir una vez más. Su salida del Granada ya estaba cantada.
No le cae por sorpresa ni a él, ni a su equipo, ni mucho menos a la fanaticada. Desde hace rato los medios deportivos avanzaban este bombazo que se ha confirmado. Ciertamente, había que cortar esta relación que no estaba aportando nada.
Robert Moreno no encajó en el equipo

Roberto Moreno, estando como líder de la plantilla granadina, tuvo más pifias que aciertos. Su gestión, una vez más es cuestionada.
No solamente por la junta directiva de este equipo; sino también por los hinchas, que intensamente arremetieron en contra de su nombre.
Y por fin su figura está fuera de este combinado. Un panorama donde están en el grupo de los clubes que pueden descender a la Segunda División de España.
Trayectoria gris y vuelve a salir por la puerta de atrás

El catalán tiene que sumar un nuevo revés a su carrera. Dicen que de los errores se aprende, pero tal vez, Robert Moreno está cansado de que las cosas le salgan mal y su nombre en el fútbol quede empañado por cosas negativas. Al Granada le ha dejado eso.
Una mala racha que lleva encima el entrenador, y que el club ha tenido que sufrir producto de sus malas gestiones. Esta plantilla lleva casi 9 jornadas sin conocer el triunfo. Y este final, aunque no deja de ser aparatoso, era lo que pedían a gritos todos los fanáticos.
Se pierde el respeto y ya no hay vuelta atrás

La gota que derramó el vaso fue la derrota del club frente a los del Valencia. Un (1-3) doloroso que pone en evidencia la profunda crisis en la que metió Robert Moreno a este conjunto. Ahora tienen que echar el resto en lo que queda de temporada, y rezar que los puntos le alcancen para no ser de los tres que bajen de categoría.
El equipo están contra el suelo. Pero si seguían con esta relación inservible difícilmente levantarían cabezas. Los rojiblancos no son ni la sombra de lo que eran antes. Este año no han ganando nada, y el clima en los vestuarios es de tensión. Se espera que este ambiente cambie luego de su destitución.
Robert Moreno pasó sin pena ni gloria

Así como en el Mónaco francés pasó sin pena ni gloria, la misma historia se repite en LaLiga Santander. Su llegaba al banquillo supuestamente era para forjar una etapa de éxitos en el club, cosa que nunca fue así. Comenzó en el torneo local con revés, en la Copa del Rey deslució, y contra equipos que en teoría eran de menor nivel.
A partir de allí, todos empezaron a entender que este movimiento de entrenador fue un auténtico fiasco. Y se concretó cuando no hizo nada para que el jugador venezolano Darwin Machís se quedara y los males se acrecentaron. No halló una alineación competitiva, y si bien intentó revertir sus errores, nunca dio con el objetivo. Se va a casa con su finiquito millonario, pero con el desprecio de la gente.
El duro revés en la Selección de España

Lo que Robert Moreno ha vivido en el Granada se queda corto para lo que protagonizó siendo el dirigente de La Roja. Es uno de los ciclos que no va a olvidar. Resultó ser un duro impacto a su corazón, porque el entrenador soñaba con llevar la batuta de la Selección de España.
Estuvo con el equipo durante 9 partidos. También tuvo que dejar el barco con muchas lágrimas en los ojos, y arrastrando el peso de los comentarios que recibió tras este importante paso como seleccionador.
Ya estaba en la Eurocopa, pero venía el relevo de Robert Moreno y era inminente

En el año 2019, Robert Moreno asumió el gran reto de guiar a España. Estaban en fase de clasificación para la Eurocopa, y el combinado nacional había asegurado su puesto como cabeza de serie. Aun así, se escuchaban los rumores de que habría movida en la Selección y así sucedió.
El estratega tuvo que dejar su cargo y devolverle el puesto a su par, Luis Enrique. Obviamente, Moreno no quiso hablar con los medios. Además, a los jugadores les fue prohibido comentar sobre el asunto. Así, un viejo conocido regresaba al mando.
Luis Enrique dejó su puesto por causas mayores

Después de la debacle del Mundial de Rusia, Luis Enrique se puso a la frente del equipo. Sin embargo, por motivos personales debió apartarse de su puesto, ya que su hija estaba enferma y meses después se conoció su triste fallecimiento.
Esto ocurrió entre marzo y agosto, pero el entrenador trabajaba en lo que podía hasta que renunció. Ya en junio, a Robert Moreno le quedó la mesa servida. Pero el dueño de ese trono regresó, donde el exentrenador tuvo que dejar a un lado su anhelo de ir a una Copa Mundial.
Su enfrentamiento con Luis Enrique

Se supone que Robert Moreno era la mano derecha de Luis Enrique. Pese a ello, estos dos estuvieron enfrentados. El mismo Luis llegó a referir en los medios de comunicación que el entrenador era un desleal, y lo había sido con él. De hecho, cuando volvió dijo sin pelos en la lengua que en su staff no quería a gente como Robert.
Si bien era una persona de fiar, al final le dio la espalda. Es más, el técnico estaba con él porque sencillamente era su amigo, aparentemente, y ni siquiera la federación lo apoyaba como lo hacía Luis.
Lo cierto es que, se desilusionó cuando supo que deseaba hacer la Eurocopa. En cierta forma, lo entendió, ya que sabía que era una ilusión de él y conoce su trabajo. Pero ese gesto lo vio como una traición.
Robert Moreno se llenó de ambición

Luis, aseguró en su momento que Robert Moreno se llenó de mucha ambición. Y jamás consideró la difícil situación que estaba pasando el antiguo entrenador. Sin embargo, el asturiano se puso en su lugar, pero desde ese entonces asumió que no quería a nadie como él en su equipo de trabajo. Porque él no haría lo que Robert le hizo. Sostuvo que, terminaron su amistad con respeto, aunque han marcado distancia.
El actual técnico de España dice que siempre trata de ir apegado a sus valores. Eso fue lo que implicó que la Real Federación Española de Fútbol lo llamase nuevamente. En contraparte, Robert se defendió y objetó que a él le habían ofrecido ese proyecto y quería acabarlo. Pero supuestamente como lo estaba haciendo bien le empezaron a coger envidia.














































































