¿Quién no se ha despertado a la mitad de la noche con calambres musculares? Creo que pocas personas no han tenido que experimentar esta sensación tan desagradable y que en muchas ocasiones puede llegar a hacernos pasar una muy mala noche.
Los calambres nocturnos son contracciones involuntarias que pueden llegar a ser extremadamente dolorosas, pero la mayoría de las veces pueden ser tratados con remedios caseros, sin embargo, en ocasiones pueden llegar a convertirse en un problema, y en esos casos extremos se debe consultar un médico.
De acuerdo a las últimas investigaciones, el poder prevenirlos se limita a mantener una buena alimentación, conocer las causas que lo generan y saber cómo tratarlos cuando ocurren. A continuación, te explicamos todo lo que debes saber sobre los calambres nocturnos para que sepas como actuar cuando se presenten.
¿Qué son los calambres nocturnos?

Los calambres son contracciones involuntarias o espasmos musculares que ocurren, generalmente cuando estamos durmiendo o cuando estamos acostados. Este tipo de contracciones ocurre con frecuencia después de realizar alguna actividad física por la noche y suelen ocurrir en las piernas, pantorrillas y muslos, aunque a veces también pueden llegar a atacar los brazos, las manos e incluso los pies.
¿Son peligrosos?

Los calambres no son una enfermedad como tal, están asociados a algunas enfermedades, cuando ocurren con frecuencia y llegan a ocasionar fuertes molestias es necesario acudir al especialista. Por lo tanto, los calambres no son peligrosos, a menos que ocasionen debilidad o algún tipo de atrofia muscular.
¿Por qué ocurren durante la noche?

Una de las causas principales de los calambres nocturnos, está asociada a la fatiga muscular y a los problemas nerviosos. También se asocian con el incremento de la edad, en las mujeres embarazadas, a la insuficiencia renal y a las lesiones en los nervios ocasionadas por la diabetes.
También existen estudios que asocian las causas de los calambres nocturnos con el consumo e ciertos medicamentos, como los destinados a tratar la presión arterial, la reducción del colesterol, la diálisis, los diuréticos y los anticonceptivos orales, y al padecimiento de enfermedades como la insuficiencia renal, la anemia, cirrosis, diabetes, hipertiroidismo, Parkinson.
Otra de las causas asociadas a la aparición de los calambres nocturnos es la alimentación, es importante mantener una dieta equilibrada, rica en potasio y magnesio, procurar estar hidratado durante el día, ya que la deshidratación parece ser una causa importante.
¿Qué debo hacer cuando ocurren?

Básicamente lo primero que debes hacer en caso de experimentar un calambre nocturno es, estirar el musculo del pie o de la pierna que sientes contraído, tratar de caminar, si persisten los síntomas, aplicar agua caliente en la zona afectada durante varios minutos o aplicar hielo.
¿Cuándo consultar al médico?

Con frecuencia los calambres nocturnos suelen ser manejados como una simple molestia que a veces produce dolor y pueden ser tratados con remedios caseros, sin embargo, en ocasiones los calambres pueden llegar a ser persistentes, intensos y dolorosos, o pueden llegar a causar problemas en tu desempeño durante el día, ocasionar debilidad muscular o incluso atrofia, en estos casos extremos debes consultar al médico inmediatamente.
¿Cómo los puedo evitar?

Lo positivo, es que según estudios recientes, los calambres se pueden prevenir, no eliminar, para ello los especialistas han recomendado las siguientes medidas, en primer lugar, entrenar, realizar algún tipo de ejercicio físico y asegurarse de reemplazar los electrolitos perdidos durante el entrenamiento, aquí la claves es mantener una dieta sana y equilibrada y tratar de mantenerse hidratado durante el día, ya que la deshidratación es considerada una de las causas de los calambres nocturnos.
Los calambres y la alimentación

Los calambres musculares están a una alimentación pobre en potasio, magnesio, hierro, betacaroteno, vitaminas y minerales que ayudan a desarrollar la masa muscular. A continuación de presentamos algunos alimentos que debes incluir en tu dieta para evitar los calambres nocturnos. Jugo de naranja, rico en potasio, plátano, rico en hierro y magnesio, carne y pollo, semillas y granos, lácteos, que ayudan a fortalecer los músculos, el brócoli, rico en vitaminas del complejo B, las nueces, rico en Omega 3, ideal para conservar la salud muscular.
La hidratación

La deshidratación es una de las principales causas, asociadas a la aparición de los calambres nocturnos, razón por la cual es de vital importancia mantenernos hidratados durante el día. El balance hídrico es indispensable para el buen funcionamiento de los sistemas biológicos. Cuando sudamos, y no ingerimos líquidos, el cuerpo tiende a presentar un desbalance de minerales, sodio, calcio, magnesio, potasio, fosforo, todos vinculados al buen funcionamiento de la salud muscular y a su fortalecimiento.
Remedios caseros

Te proponemos algunos remedios naturales que pueden ayudar a disminuir los calambres caseros, Árnica, es una planta comúnmente utilizada para eliminar la rigidez en los músculos, para tratar los calambres nocturnos se recomienda preparar una infusión y tomar antes de dormir. Aplicar frio y calor durante treinta minutos en la zona afectada, una técnica bastante utilizada y bastante eficaz para reducir las molestias asociadas a los calambres. El otro remedio podría parecer bastante obvio, pero con frecuencia los calambres ocurren por adoptar una posición incómoda por tiempo prolongado.
Recomendaciones

Mantener una dieta equilibrada, evitar el azúcar y las harinas refinadas, es decir, la comida procesada, no fumar, esto no solo te ayuda a evitar los calambres nocturnos, sino a que no mueras de cáncer de pulmón, tratar de usar los zapatos adecuados, esto puede resultar difícil sobre todo para las mujeres, pero los calambres nocturnos están asociados al uso de zapatos “incomodos”, practicar alguna actividad física y sobre todo, mantenernos hidratados durante el día y por sobre todas las cosas, aprender a manejar el estrés.
La recomendación final a es la prudencia, si se presentan los calambres nocturnos, ya conocemos técnicas que nos ayudaran a manejarlos durante la noche, si persisten, no debemos dudar en acudir al especialista. Mantener una dieta equilibrada y realizar ejercicios, tomar agua y controlar el estrés, son recomendaciones básicas que debemos seguir con o sin la existencia de los calambres nocturnos.









































































































































































