Aunque nacieron como fortalezas defensivas en la mayoría de los casos, y también como lugar de residencia de reyes y nobles, los castillos siempre han estado rodeados de leyendas. En gran medida por la enorme influencia que la literatura gótica y los cuentos populares han tenido dentro del imaginario popular. Poco a poco, estos monumentos medievales han sido protagonistas de muchas historias de terror, asociándose con vampiros, monstruos y seres siniestros de todo tipo.
En este artículo vamos a aprovechar la cercanía de Halloween para repasar algunos de los castillos más “terroríficos” que pueden visitarse en estas fechas. ¿Te atreves a acompañarnos?
Castillo de Pedraza (Segovia)

Como no podría ser de otra manera, no son pocos los castillos de España que esconden entre sus murallas y torreones historia con un trasfondo trágico y sobrenatural. Una de las más populares e interesantes es la que se ubica en el impresionantes Castillo de Pedraza, en la provincia de Segovia. Según se cuenta, fue en él donde una pareja de enamorados perdió la vida a consecuencia de los celos del señor del castillo. Todo como sacado de un libro gótico de Horace Walpole.
Por supuesto, todavía se habla de que sus espíritus no han abandono la zona, y que en ocasiones es posible encontrar a los desdichados amantes pululando entre las sombras de la fortalece. De noche, claro está.
Villaviciosa de Odón (Madrid)

No hace falta salir de Madrid para encontrar historias lúgubres relacionadas con castillos. Es el caso del castillo de Villaviciosa de Odón, última morada del mismísimo rey Fernando VI. Según se cuenta, su paso final por el lugar estuvo marcado por la locura de su ocaso, repleto de todo tipo de manías. Para empezar, ni siquiera dormía, por miedo a no volver a despertar.
El rey terminó por fallecer, y desde entonces no han sido pocos los testimonios de supuestas personas que han experimentado sucesos inexplicables dentro de sus muros. Cuentos para todos gustos, por mucho que el aspecto de la edificación no sea de las más escabrosas.
Castillo de Loarre (Huesca)

Todo lo contrario del caso anterior es el del sorprendente castillo de Loarre, en la provincia de Huesca, cuyo aspecto ya resulta de por sí aterrador. Es el arquetipo absoluto de morada de algún tipo de mal ancestral. Por eso no resulta extraño que haya inspirado todo tipo de historias relacionadas con antiguos moradores que, a pesar de haber muerto siglos atrás, se niegan a abandonar sus estancias.
Es el caso de una antigua abadesa, cuyo espíritu continuaría ligar al lugar por alguna fuerza imposible, o de un noble cuyo cadáver jamás llegó a aparecer. Su fantasma, en cambio, sí. O eso es lo que se dice, claro.
Castillo del Buen Amor (Salamanca)

Los amores prohibidos han formado parte siempre de la tradición medieval en España. De los muchos relatos protagonizados por ilustres enamorados, conviene destacar el clásico de don Alonso de Fonseca Quijada y la noble Teresa de las Cuevas. Su relación, como suele suceder en estos casos, era imposible… al menos en vida.
Siempre han existido rumores, muchas veces contados a la luz de las velas, que aseguran que la pareja todavía se busca, sin mucho tino, viendo el tiempo transcurrido, esperando el momento definitivo en el que finalmente puedan dar rienda suelta a su pasión y deseo. Más vale tarde que nunca, suponemos.
Castillo de Belmonte (Cuenca)

Si hubiese que hacer una lista, similar a esta, acerca de castillo que bien podrían ser la guarida de un vampiro, en del Belmonte, en Cuenca, tendría que formar parte de ella sí o sí. La fortaleza es, desde luego, uno de los monumentos más impresionantes de toda la provincia castellana, y merece una visita en cualquier momento del año. Su aspecto renacentista, de noche, puede generar más que un escalofrío a los menos intrépidos.
Más aún ahora, cuando las noches poco a poco se vuelven más largas…
Castillo de Bran (Rumanía)

Es imposible hablar de castillos espeluznantes sin citar al que es, posiblemente, el más representativo de todos. Vale, es cierto que España, como casi todos los países de Europa, está plagada de fortalezas increíbles pero, ¿quién no asocia castillos con Transilvania? Está claro que la obra de Bram Stoker Drácula marcó un antes y un después en este sentido.
Hay que tener en cuenta que los expertos coinciden en que lo más posible es que Vlad Tepes, el “Drácula” histórico no pisara en toda su existencia el castillo de Bran, pero eso no quita para que los rumanos lo vendan como la auténtica morada de Drácula. De una forma u otra, también ha sido escenario de todo tipo de sucesos paranormales.











































































































































