Un terremoto de dimensiones impredecibles acaba de sacudir nuestra televisión, abriendo un frente legal que podría reescribir las reglas del juego de la propiedad intelectual y de 'Pasapalabra'. MFE-MediaForEurope, la matriz internacional de Mediaset España, ha decidido plantar cara de forma contundente a una de las sanciones económicas más elevadas que se recuerdan en el sector del entretenimiento, una ofensiva jurídica que busca frenar un desembolso astronómico y que promete cambiar el panorama de los concursos en abierto.
La drástica maniobra de Mediaset para impugnar la condena histórica sobre 'Pasapalabra'

La cúpula de MFE-MediaForEurope confirmó la intención de solicitar de manera inmediata la nulidad total del proceso que ha hecho tambalear sus estructuras financieras. Esta reacción se produce como respuesta directa al durísimo varapalo propinado por la Audiencia Provincial de Madrid, que determinó que el grupo de comunicación debe afrontar una compensación millonaria a favor de la productora británica ITV Studios, un dictamen que la matriz no está dispuesta a aceptar sin agotar todas las vías posibles.
La justicia madrileña fijó una indemnización que asciende a 73 millones de euros, una cantidad calculada por la explotación comercial no autorizada del concurso. A través del comunicado remitido a los medios y difundido inicialmente por la Agencia EFE, el conglomerado europeo expuso su postura: “Tomamos nota de la decisión dictada por la Audiencia Provincial de Madrid en el marco del procedimiento relativo al formato Pasapalabra, que ha cuantificado en aproximadamente 74 millones de euros el importe reconocido a ITV en el procedimiento de ejecución”.
La controversia hunde sus raíces en la emisión de 'Pasapalabra' dentro de la parrilla de Telecinco, un periodo de indudable éxito de audiencias que se extendió de forma ininterrumpida entre los años 2012 y 2019. Durante ese septenio, el espacio se convirtió en el motor indiscutible de las tardes de la cadena, generando unos ingresos publicitarios brutales que ahora centran la disputa económica.
La matriz paneuropea considera que los parámetros utilizados por el tribunal para tasar los daños y perjuicios son desproporcionados, argumentando que se ha cometido un error estructural en la valoración del formato que invalida el resultado de la sentencia de ejecución.
El conflicto de propiedad intelectual en torno a El Rosco

Para entender el núcleo de la defensa que plantea la matriz de Mediaset, tienes que analizar un elemento esencial que ya pasó por las manos del Tribunal Supremo en un litigio previo. El alto tribunal dictaminó en su momento una sentencia sumamente relevante que afectaba a Antena 3, determinando que la cadena principal de Atresmedia no tenía la autorización para emitir de forma libre la sección estrella del concurso, conocida por todos como El Rosco. Según aquella resolución judicial, este juego final posee una identidad propia y diferenciada que se encuentra plenamente protegida por las leyes de propiedad intelectual en España.
La autoría y explotación de esta prueba en particular no pertenece a la empresa británica ITV, sino a una productora de origen neerlandés denominada MC&F. Aquella contundente decisión del Tribunal Supremo no se limitó únicamente a señalar la titularidad del juego, sino que incluyó medidas drásticas que afectaban al material existente, exigiendo de forma explícita “la retirada del comercio y destrucción de todas las grabaciones” que vulnerasen dichos derechos de autor.
Este precedente es el que ahora utiliza MFE-MediaForEurope para desmontar la condena de la Audiencia Provincial de Madrid, alegando que se ha premiado a la entidad equivocada por una sección que no diseñó.
El equipo legal de MFE-MediaForEurope sostiene que el dictamen emitido en los tribunales de Madrid adolece de un defecto grave de interpretación, ya que ignora los efectos colaterales de la doctrina fijada previamente por el Tribunal Supremo sobre los componentes de 'Pasapalabra'.
Desde la perspectiva del grupo radicado en Países Bajos, la resolución recurrida “no tiene debidamente en cuenta” las implicaciones de que El Rosco pertenezca legalmente a la productora MC&F, un detalle que, según sus tesis, altera por completo cualquier cálculo matemático sobre los beneficios generados en el pasado.
La queja formal de la compañía va mucho más allá de un simple tecnicismo procesal. En el texto de su comunicado, acusan abiertamente al tribunal de haber realizado una liquidación de daños totalmente sesgada a favor de ITV Studios.
La empresa argumenta que la Audiencia de Madrid “ha liquidado los daños de ITV partiendo de la premisa de que la parte más interesante, atractiva y reconocible del concurso, así como la más significativa en términos de audiencia y explotación publicitaria constituye parte integrante del formato inglés”.




