La 'maldición Kardashian' que amenaza a Jacob Elordi: su romance con Kendall podría costarle el rol de James Bond

El entorno del actor teme que la sobreexposición mediática que arrastra el apellido Kardashian le reste opciones de ser el próximo 007. Las fuentes compran su caso con el de Timothée Chalamet y avisan: los productores quieren misterio, no portadas de tabloide.

Jacob Elordi está en racha —nominado al Oscar, el actor más deseado de Hollywood—, pero su entorno tiembla. El motivo tiene nombre y apellido: Kendall Jenner. O, más concretamente, la famosa ‘maldición Kardashian’.

De Coachella a Hawái en dos semanas: así ha saltado la chispa

Si llevas un par de semanas sin abrir TikTok te has perdido el idilio del momento. Jacob Elordi y Kendall Jenner fueron pillados juntos por primera vez durante el fin de semana de Coachella, y desde entonces han protagonizado una doble cita con Kylie Jenner y Timothée Chalamet y un paseo en bañador por Hawái que ha dado la vuelta al mundo. El romance ya no es rumor, es portada de tabloide y eso, según fuentes cercanas, está empezando a preocupar al equipo del actor.

Según publica Perez Hilton, un informante ha contado al periodista Rob Shuter que “la gente alrededor de Jacob está nerviosa. El problema no son las vacaciones en sí, sino vincularse demasiado al universo Kardashian-Jenner”.

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El miedo del equipo de Jacob: la maldición Kardashian en el punto de mira

El entorno del actor mira con recelo la trayectoria de Timothée Chalamet desde que empezó a salir con Kylie Jenner en 2023. A Timothée se le achaca una pérdida de foco artístico en favor de la celebridad, y en plena carrera por el papel de James Bond el riesgo de acabar en el mismo saco es real. “Los productores de Bond quieren misterio, sofisticación y atractivo global. No quieren que una cobertura constante de tabloides opaque al actor”, ha filtrado la misma fuente.

El temor no va contra Kendall en persona, matizan, sino contra la maquinaria mediática que arrastra cualquier apellido Kardashian. La llamada maldición Kardashian es un clásico de la cultura pop: una especie de leyenda urbana que dice que cualquiera que se relacione sentimentalmente con una de las hermanas acaba viendo su carrera o su estabilidad personal complicarse.

¿Maldición real o un poco de mala suerte con los focos?

Llamarlo maldición suena a titular fácil, pero rascar un poco ayuda. Si fichas por el equipo Kardashian-Jenner, el interés mediático se dispara y no todo el mundo gestiona igual ese cambio. Pete Davidson, Kris Humphries o incluso Kanye West vieron cómo su vida privada se convertía en contenido diario. No es magia, es el precio de estar en un clan que factura con la exposición.

Ahora agárrate: Jacob Elordi tiene una nominación al Oscar por ‘Saltburn’, un físico que encaja con el perfil clásico de 007 una agenda llena de proyectos. Su agente debe estar contando las horas para que la conversación vuelva a ser sobre sus películas y no sobre a quién besa en la playa. La mala noticia es que con los Kardashian eso nunca se sabe.

Y por si fuera poco, la franquicia Bond necesita reinventarse tras el adiós de Daniel Craig. Amazon MGM Studios, que ahora controla los derechos creativos, busca un actor que pueda sostener el misterio durante años. Cualquier noviazgo explosivo puede descabalar una campaña de casting milimétrica.

La decisión final sobre el nuevo James Bond aún está en el aire y Jacob Elordi sigue en las quinielas. Si el ruido mediático acaba jugándole en contra, más de uno apuntará a la maldición. Pero a lo mejor el verdadero drama no es la maldición, sino no saber medir cuándo un romance sale demasiado caro.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Jacob Elordi, el actor del momento, y Kendall Jenner, la supermodelo del clan Kardashian.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Su romance relámpago tiene al equipo del actor aterrorizado: creen que la sobreexposición puede costarle el papel de James Bond.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque mezcla una de las sagas más icónicas del cine con el fenómeno mediático más imparable de la tele. Y porque la maldición Kardashian siempre vende.