Alejandro Lucía, fisiólogo: "Aunque tengas 80 años, siempre estás a tiempo de empezar a hacer ejercicio"

El catedrático con más de 800 publicaciones desmonta el mito de que el cuerpo se desgasta con el esfuerzo. Solo el 24% de los adultos cumple los mínimos de ejercicio recomendados.

Seguro que más de una vez has pensado que ya es tarde para ponerte en forma. Que el cuerpo no responde como antes y que el ejercicio es cosa de jóvenes. Pues bien, el fisiólogo Alejandro Lucía tiene datos que tumban esa excusa sin piedad.

Con más de 800 publicaciones científicas y considerado uno de los investigadores más citados del mundo en ciencias del deporte, Lucía lo deja claro desde su cátedra en la Universidad Europea de Madrid: 'Aunque tengas 80 años, siempre estás a tiempo de empezar a hacer ejercicio. Su receta es sencilla: empezar con ejercicios de fuerza en un gimnasio público y caminar media hora al día. 'Igual el primer día son diez minutos, no importa', anima. La clave, insiste, es perder el miedo y convertirlo en una prioridad.

El cuerpo no es un puzle de órganos (y el gimnasio te lo recuerda)

Uno de los golpes que da Lucía sobre la mesa es contra la visión fragmentada de la medicina. Según él, 'un error es que los expertos en un órgano ven como que solo importa ese órgano. La fisiología estudia al cuerpo como un todo'. El ejercicio actúa como un pegamento: mover las piernas también ejercita el cerebro, el corazón o el hígado. No se trata de músculos aislados, sino de un sistema que responde en bloque.

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¿Y si tengo 80 años? El estudio que calla excusas

El catedrático ha participado este mismo año en un trabajo publicado en The Lancet con 3.273 españoles de 65 a 95 años. ¿La conclusión? Mantenerse activo preserva mejor la capacidad de caminar, ver, oír y recordar. No hace falta ser un atleta: empezar a los 80 es posible y los beneficios se notan. Entre los mecanismos que menciona Lucía destacan la mejora de la salud vascular —asociada a menor riesgo de alzhéimer—, la reducción de la inflamación y la liberación de exerquinas, sustancias que actúan en todos los tejidos. Además, el ejercicio eleva el BDNF, una proteína cerebral que mejora la memoria. Según las recomendaciones de la OMS, los adultos deberían hacer entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada. La realidad, sin embargo, es otra: un estudio en España con 500.000 asegurados muestra que solo el 24% las cumple. Por eso Lucía insiste en que 'poco a poco hay que hacerlo prioritario y perder el miedo'.

No, el ejercicio intenso no te ‘gasta’ (todo lo contrario)

Para quienes temen que el esfuerzo físico acelere el envejecimiento, el fisiólogo tira de datos de atletas de élite: 'Tienen menos riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer, excepto el de piel. No se desgasta el sistema cardiovascular ni el inmune haciendo mucho ejercicio, al revés'. Los estudios con atletas de élite mundial, que entrenan a máxima intensidad, confirman que el organismo se refuerza. El verdadero desgaste, matiza, está en no moverse. Eso sí, adaptar la intensidad a cada persona es fundamental: nadie pide que un sedentario se apunte a un crossfit mañana. Basta con empezar por algún sitio.

Así que ya sabes, si llevas años sin moverte, la ciencia te da una razón más para calzarte las zapatillas sin miedo. Nunca es tarde.

🧠 Para soltarlo en la cena

El ejercicio a cualquier edad reduce inflamación y mejora cerebro.