La turbulenta convivencia entre el rey Juan Carlos I, de 88 años, y la reina Sofía, de 87 años, estuvo plagada de infidelidades por parte del monarca, con múltiples mujeres a lo largo del tiempo. A pesar de todo, la reina siempre procuró mantener una actitud afable y profesional ante los medios.
Aunque hoy en día residen a miles de kilómetros de distancia, motivado por el traslado del rey Juan Carlos I a Abu Dabi tras varias polémicas financieras y personales, lo cierto es que nunca firmaron un divorcio oficial. Los problemas conyugales vienen de muy atrás, hasta el punto de que en su momento más crítico, ambos aceptaron sentarse frente a un profesional de la psicología para buscar una salida a su crisis matrimonial.
Los motivos que llevaron al rey Juan Carlos I a buscar ayuda profesional

Esta sorprendente información sale a la luz gracias a las recientes declaraciones de Luis Fernández y Fernández-Vega, hijo del histórico Sabino Fernández Campo. Sabino ejerció un papel fundamental como médico otorrino y, posteriormente, como Jefe de la Casa del Rey hasta el año 1993.
En una entrevista concedida a la periodista María Eugenia Yagüe para el diario El Mundo, Luis ha decidido desglosar los episodios más tensos que su padre vivió en las entrañas de Zarzuela trabajando codo con codo con el rey Juan Carlos I.
El origen de esta iniciativa terapéutica no nació de los propios monarcas, sino de un éxito médico previo dentro de la familia. El exjefe de la Casa del Rey observó que el entorno necesitaba ayuda profesional tras gestionar un conflicto interno con la hija mayor de los monarcas.
Tal y como explica Luis en su testimonio, el rey Juan Carlos I y su entorno vieron los resultados de primera mano cuando “en una etapa algo rebelde de la Infanta Elena, muy arisca con sus hermanos y hasta con sus padres, mi padre encontró una especialista que la trató, funcionó muy bien y mejoró su carácter”.
A raíz de esta mejoría evidente en la infanta, Sabino Fernández Campo consideró que la misma estrategia podría aplicarse al matrimonio real. La situación en el palacio era insostenible y los roces comenzaban a trascender los muros de la residencia.
Sobre este momento crucial en la vida del rey Juan Carlos I, el hijo de Sabino detalla: “Tiempo después, cuando las desavenencias de los Reyes empezaron a ser visibles públicamente dentro de Zarzuela, mi padre recordó a aquella profesional y pensó que también podría tratar a los Reyes en una terapia de pareja. Y lo hicieron. Pero para preparar de forma discreta esas visitas acudió él mismo a la consulta, para ver cómo podían organizarse. Entonces le hicieron fotos para intentar demostrar que no estaba bien, que estaba bajo tratamiento psiquiátrico y que no era una persona recomendable para el puesto que ocupaba”.
La trampa contra el fiel consejero del rey Juan Carlos I

Esa maniobra para facilitar las sesiones de pareja del rey Juan Carlos I terminó costándole la carrera a Fernández Campo. El leal consejero fue víctima de una trampa orquestada por aquellos que veían en él una amenaza para sus propios intereses. Su hijo defiende que su “padre era un obstáculo para los negocios que querían hacer con el Rey. Su excusa fue decir que Sabino estaba loco y bajo tratamiento psiquiátrico”.
Las verdaderas razones del despido iban mucho más allá de las visitas al psiquiatra. Sabino se había convertido en una voz incómoda dentro del círculo de confianza del monarca. Luis Fernández subraya que los adversarios de su padre: “Querían quitárselo de en medio, porque mi padre le advertía al Rey de excesos que empezaba a cometer, tanto en aventuras sentimentales como en enredos económicos con esa gente. Era alguien que les estorbaba”.
El final de la relación laboral fue abrupto y carente del protocolo que se espera en las altas esferas del Estado. El propio rey Juan Carlos I ejecutó el cese de una forma que dejó atónitos a los presentes, incluida su esposa.
Luis recuerda aquel episodio asegurando que a su “padre le despidió el Rey por sorpresa en el restaurante Horcher, donde solía invitar a los Reyes por su cumpleaños. 'Sofi, ¿sabes que Sabino nos deja?', dijo Don Juan Carlos a Doña Sofía, que también se estaba enterando en aquel momento”.
Los documentos ocultos sobre las finanzas y amistades del rey Juan Carlos I

Durante sus años de servicio, Sabino Fernández Campo acumuló información sumamente delicada sobre la vida privada y los movimientos financieros del rey Juan Carlos I. Hay que recordar que fue el hombre encargado de gestionar asuntos de máxima discreción, llegando incluso a ser la persona que entregaba los cheques a Bárbara Rey, además de rechazar de forma sistemática regalos ostentosos por parte del entorno palaciego. La existencia de unos documentos que recopilan todos estos secretos ha sido objeto de especulación durante décadas.
Cuando la periodista le preguntó sobre estos supuestos papeles, Luis Fernández confirmó su existencia material. "Existir, existieron. Enfrente de su apartamento había una especie de cuarto trastero donde un día nos enseñó a mi hermano Miguel y a mí unas carpetas que se llamaban 'Sucedidos Reales', un título de lo más significativo", revela el hijo del exjefe de la Casa del Rey. Sin embargo, el paradero actual de esta comprometedora información es un completo misterio.
El respeto institucional de Sabino hacia el rey Juan Carlos I se mantuvo firme incluso después de su polémico despido. Sobre el destino de esos archivos, su hijo aclara: "No sé qué fue de ellas. Mi padre dijo que, en todo caso, no quería que se publicaran mientras viviera Don Juan Carlos". A pesar del daño sufrido, Luis defiende la figura de su progenitor añadiendo que "lo había pasado mal, era un hombre de Estado que siempre llevó a España en el corazón, un hombre íntegro y leal. Por una parte le decía al Rey lo que le parecía censurable, pero también tenía que echarle capotes cuando se desmadraba".
Las alertas en la prensa y los desplantes del rey Juan Carlos I

La frustración de Fernández Campo ante la deriva que estaba tomando el reinado del rey Juan Carlos I lo llevó a tomar medidas drásticas para intentar reconducir la situación. Al ver que sus consejos directos caían en saco roto, optó por utilizar a los medios de comunicación como herramienta de presión. Luis revela que su padre llegó a "filtrar a la prensa algunos de esos temas, Mallorca, Marta Gayá, para que el Rey reaccionara. En su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencia Morales y Políticas mi padre habló de 'desprendimiento', su alma estaba francamente dolida".
Aquel discurso en la Real Academia representó uno de los momentos más tensos y reveladores de la relación entre ambos. A pesar de la gravedad de las palabras que Sabino estaba pronunciando desde el atril, la actitud del rey Juan Carlos I dejó mucho que desear.
El hijo del exconsejero narra la escena con indignación: "Y lo hizo delante del Rey, sentado allí en primera fila, ¡y durmiéndose! Un día me dijo que si hubiera entrado en la mitad de los negocios que le proponían sería más rico que Mario Conde. Pero jamás se aprovechó de las relaciones que tenía por su cargo. Era un señor y un hombre honrado".
Como era de esperar, estas incendiarias declaraciones han provocado un terremoto mediático que ha sacudido de nuevo a la monarquía. Para la actual Casa Real y para el rey Felipe VI, este tipo de titulares sobre el rey Juan Carlos I resultan sumamente incómodos. El debate saltó rápidamente a los platós de televisión, concretamente al programa Espejo Público de Antena 3, donde se analizó al detalle cada palabra de la entrevista y se buscaron las reacciones oficiales.
La periodista Pilar Vidal tomó la palabra durante la emisión para ofrecer la versión de los afectados, mostrándose contundente respecto a la supuesta ayuda psicológica. Vidal aseguró que "el entorno de Juan Carlos I me niega absolutamente que fueran a terapia por consejo de Sabino". La colaboradora fue un paso más allá al transmitir el enorme malestar que existe en el círculo de confianza del emérito, afirmando que "dicen que quien avale esta teoría es que no les conoce".
La indignación en el bando del rey Juan Carlos I es absoluta frente a estas revelaciones. Según la información manejada por el magacín matinal, la Casa Real también pone en entredicho los detalles sobre cómo se produjo el despido en el restaurante. Pilar Vidal dejó clara la postura del monarca respecto al hijo de su antiguo hombre de confianza, sentenciando que el emérito "no le va a dar ni un minuto de gloria a Luis Fernández".



