Que Take-Two y, por tanto, Rockstar, pueden nadar en dinero no es ningún secreto. Que su CEO salga ahora a decir, con todas las letras, que están poniendo recursos prácticamente ilimitados sobre la mesa para que GTA 6 alcance la perfección es confirmar algo que ya sabemos. Y es que con ellos no tiene sentido hablar de presupuesto AAA como los conocemos, aquí prácticamente hay un cheque en blanco, y ya hablamos de ello hace más de un año.
Pero Strauss Zelnick, el jefe de Take-Two Interactive, ha concedido una entrevista a Bloomberg en la que ha soltado frases todavía más llamativas. "Creo que nuestro objetivo aquí es ofrecer a los consumidores algo que nunca antes se haya experimentado" dice, refiriéndose a la sexta entrega numerada de la saga. "Estar a un lado, pero muy cerca de la primera línea, es muy emocionante. Y aterrador. Porque las expectativas son muy altas". No es para menos: GTA V ha vendido más de 200 millones de copias y sigue generando cientos de millones al año con su multijugador. Cualquier título nuevo carga con la losa de ser, como mínimo, el videojuego más esperado de la década.
Recursos financieros ilimitados para GTA 6
El ejecutivo no se ha mordido la lengua. Ha confirmado que Take-Two está proporcionando a Rockstar "recursos financieros, creativos y humanos prácticamente ilimitados". El objetivo explícito es intentar alcanzar la perfección. Zelnick aclara que nadie en la compañía da por sentado el éxito —"nunca afirmaremos que algo es un éxito antes de que ocurra"—, pero el mensaje de fondo es que no hay red de seguridad más grande que la que ya tiene este proyecto.

También ha reconocido que los costes de desarrollo se han disparado. "Realmente aspiramos a ofrecer el entretenimiento de mayor calidad del planeta. Y eso es costoso", admite. Sin medias tintas: GTA 6 va a costar más dinero del que se ha gastado jamás en un solo videojuego, y a Take-Two le parece bien.
En la industria del videojuego, los presupuestos suelen ser cifras que se filtran o se insinúan. Pocas veces un CEO del tamaño de Zelnick dice en voz alta que no hay techo financiero para un desarrollo. Esto convierte a GTA 6 en un caso de estudio único. Si el juego sale el 19 de noviembre de 2026 —fecha confirmada tras el último retraso provocado por la huelga de actores—, estaremos ante un lanzamiento que habrá costado más de mil millones de dólares entre producción y marketing.
El miedo de Zelnick es genuino porque sabe que la expectación roza lo insoportable. Un tropiezo con bugs importantes, una historia que no enganche o una Vice City que no cumpla las enormes expectativas convertiría la inversión en el mayor fiasco de la historia del entretenimiento. Así que no es solo generosidad, es necesidad. Rockstar no puede fallar, y Take-Two está dispuesta a soltar todo lo que haga falta para que no ocurra.
Un presupuesto infinito para una obra maestra... ¿asegurada?
Lo que está claro es que tener recursos ilimitados no garantiza un juego redondo. La historia de los videojuegos está llena de proyectos con presupuestos descomunales que acabaron siendo olvidados o directamente cancelados. De Duke Nukem Forever a Star Citizen, pasando por Cyberpunk 2077 en su momento del lanzamiento... inyectar dinero no evita problemas de dirección creativa o un crunch descontrolado. Rockstar tiene un historial conocido, y el más cercano es el precedente de Red Dead Redemption 2, que rozó la excelencia a costa de semanas de trabajo inhumanas. No olvidemos que el coste humano también importa.
GTA 6 tiene a su favor un motor gráfico propio que ya ha demostrado maravillas, un equipo que conoce la fórmula y una comunidad dispuesta a comprar incluso antes de ver cualquier tipo de gameplay. En su contra, la presión de ser el relevo de un juego que sigue vivo después de tres generaciones de consolas. Y por eso, el discurso de Zelnick, aunque suene más a fantasía corporativa y a grandilocuencia que a otra cosa, tiene trazos de verdad absoluta: es la primera vez que una editora asume que la única opción es ir con absolutamente todo.





