Celia Betrián, psicóloga: “Tu salud emocional depende de los límites que pones”

La psicóloga Celia Betrián desmonta la idea de que poner límites es un acto egoísta y da las claves para fortalecer tu autoestima sin dramas. Porque tu salud mental no espera.

Reconócelo, a ti también te pasa: dices que sí a todo el mundo y acabas agotado, con la sensación de que no llegas a nada. La psicóloga Celia Betrián, que ha hablado con Trendencias, lo resume en una frase que te va a resonar: 'Tu salud emocional tiene mucho que ver con los límites que pones'. Y ojo, que no hablamos solo de decir 'no' al jefe o a la amiga que te pide un favor a las diez de la noche. Hablamos de los límites que te pones a ti mismo, porque el perfeccionismo y la autoexigencia también te amargan.

El problema de querer ser el colega que nunca falla

El problema de querer ser el colega que nunca falla es que acabas fallándote a ti. Según la experta, evitar las comparaciones y cultivar una buena autoestima te protege del desgaste mental diario. No es cuestión de ego, es supervivencia psicológica: cuando te comparas con los éxitos ajenos en Instagram, tu cerebro se autoflagela, y eso pasa factura. Celia Betrián insiste en que una autoestima fuerte es el escudo contra las opiniones de fuera: 'Nuestro valor no disminuye por la incapacidad de otro para reconocerlo', dice. Y añade algo que me encanta: 'Quiérete a ti primero y ese amor se verá reflejado en tus relaciones'. Así que ya sabes, la próxima vez que alguien te diga cómo debes ser, recuerda que tú ya tienes tu propio manual de instrucciones.

Pero Betrián también avisa de otra trampa: la autoexigencia desmedida. 'Esto no es una carrera de fondo. Cuidado con el perfeccionismo. Conoce dónde está tu límite y baja el ritmo si es necesario', nos recuerda. Y tiene toda la razón, porque cuando te pones metas imposibles, la frustración está asegurada. Fijar objetivos que dependan de nuestras capacidades reales nos protege del desgaste. Es mejor ir poquito a poquito, como cuando te apuntas al gimnasio en enero: si empiezas con sesiones de dos horas, el día 2 estás tirado en el sofá.

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Cómo poner límites sin morir en el intento (y sin sentirte la mala de la película)

Vale, esto de poner límites suena muy bien en la teoría, pero ¿cómo lo haces sin que te dé cargo de conciencia? La clave, según Betrián, es empezar con cosas pequeñas que te den una recompensa rápida. No te lances a decir 'no' a tu jefe el primer día, mejor prueba con el grupo de WhatsApp que te abruma o con ese plan que te da pereza desde el minuto uno. La psicóloga lo explica clarito: 'Empieza por algo que pueda darte una recompensa a corto plazo y ve añadiendo más dificultad al reto poco a poco'. Y eso incluye aceptar que el rechazo y las críticas son parte del juego. No pasa nada si alguien se enfada porque pones un límite, tu salud mental está por encima de eso. De hecho, ella suelta una frase que me parece un puntazo: 'Si cuidar de tu salud mental significa decepcionar a alguien, entonces decepciona a todo el mundo'. Brutal pero cierto.

Por qué cuidar tu cabeza no es un lujo ni algo de flojeras

A veces pensamos que atender nuestras emociones es cosa de personas débiles o que no tienen 'cosas mejores que hacer'. Gran error. Muchas enfermedades físicas nacen de problemas emocionales no resueltos, y lo dice la OMS: las enfermedades mentales suponen el 12,5% de todas las patologías. O sea, que tu dolor de espalda crónico o ese insomnio que arrastras pueden tener más que ver con el estrés y la autoexigencia que con una lesión real. La psicóloga remata con una idea que deberías enmarcar: 'Tu vida está al otro lado del miedo'. Dejar ir lo que te hace daño no es rendirse, es elegirte a ti. Así que ya me contarás, pero yo me apunto a lo de priorizarme sin complejos.

🧠 Para soltarlo en la cena

Afrontar el miedo a decir 'no' te salva la mente.