He hecho la tarta de queso en airfryer que parece de pastelería (y se hace en 20 minutos)

Sin horno, sin complicaciones y con un resultado que parece recién salido de una pastelería. La receta que arrasa en redes está al alcance de cualquiera.

Reconócelo, a ti también te da pereza encender el horno un sábado por la tarde. A mí me pasa, y por eso cuando vi la receta de tarta de queso para freidora de aire que triunfa en El Mueble, supe que tenía que probarla. La tarta de queso en airfryer está lista en solo 20 minutos y el resultado es tan cremoso que parece de pastelería. No exagero.

Por qué esta tarta de queso no necesita horno (ni experiencia previa)

Desde que la freidora de aire entró en nuestras cocinas, hemos visto de todo. Pero una tarta de queso con ese puntito dorado y el interior tembloroso parecía terreno vedado. La clave está en la temperatura constante y en un molde pequeño que quepa en el cestillo. El truco es cocinarla a 160 °C durante 15 minutos y luego dejarla reposar dentro de la airfryer otros 5 para que termine de cuajar sin pasarse. Ingredientes: queso crema, huevos, azúcar, un chorrito de nata y una base de galleta triturada con mantequilla. La receta es tan sencilla que casi da vergüenza contarla.

Lo más complicado es forrar el molde con papel vegetal, pero incluso eso es un paseo si usas uno desmontable. Yo he usado un molde de 15 centímetros y ha entrado justo. Eso sí, las medidas importan: si el molde es demasiado grande, la masa queda fina y se seca. El resultado es un postre cremoso que aguanta el corte como el de una pastelería de barrio.

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El resultado es tan cremoso que te vas a sorprender (y no es magia)

Al sacarla, piensas que te has equivocado: tiembla un montón. Pero la dejas enfriar una hora a temperatura ambiente y luego a la nevera, y se asienta en una textura que no tiene nada que envidiar a la tarta de queso al horno. La superficie queda ligeramente dorada por arriba, algo que en una airfryer se consigue sin necesidad de grill. De verdad, la diferencia con la versión de pastelería es mínima y el ahorro de tiempo y de electricidad es bestial.

Además, al no calentar el horno, la cocina no se convierte en un horno ella misma. Eso en verano es un puntazo. Y no hace falta ser una manitas: si sigues los tiempos y no abres la freidora a cada rato, te sale a la primera. Vamos, que hasta un torpe como yo lo ha clavado.

¿Es este el postre definitivo para vagos con airfryer?

Después de hacerla tres veces en una semana (no me juzgues), tengo clarísimo que sí. Otras recetas de airfryer prometen bizcochos esponjosos y a veces se quedan en masas gomosas. Pero la tarta de queso agradece el calor envolvente de la freidora como pocas preparaciones. Eso sí, no esperes la corteza gruesa de una tarta horneada una hora: aquí la textura es más delicada, tipo tarta de queso fría pero con un punto tibio. Para mí, gana por goleada. Si buscas un postre fácil con el que quedar bien sin despeinarte, esta receta es la respuesta.

💡 El truco del almendruco

Tiempo total: 20 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: deja la tarta en la nevera al menos 4 horas (mejor de un día para otro) para que los sabores se asienten y la textura sea perfecta.