A la hora de dormir, muchas personas prefieren dejar una tenue luz encendida durante toda la noche. Ya sea una lámpara en la mesita de noche, una guirnalda de leds, algún dispositivo de luz nocturna, e incluso hay quienes mantienen la televisión encendida sin volumen o con un volumen bajo. Es un hábito que, aunque parezca inofensivo e inocuo, tiene consecuencias para la salud. Así lo ha demostrado un estudio realizado por la Universidad Northwestern de Estados Unidos, donde un grupo de investigadores ha llegado a la conclusión de que dormir expuestos a una fuente de luz, incluso aunque esta sea suave y moderada, puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca y desarrollar resistencia a la insulina.
6UN 40% DE LAS PERSONAS DUERME CON ALGUNA LUZ
Lo peor es que es muy habitual dormir con alguna luz encendida. De hecho, un 40% de las personas encuestadas aseguró que pasaba la noche con la lámpara de cabecera encendida o con alguna otra luz en el dormitorio, o bien con la televisión encendida toda la noche. La luz artificial del exterior en las grandes zonas urbanas también pueden afectar a la calidad del sueño. Así pues, no es nada recomendable usar luces por la noche, pero si fuera necesario, lo mejor es elegir una luz tenue y colocada cerca del suelo. Mucho mejor si tiene un tono anaranjado o ámbar porque estimula menos el sistema nervioso que la luz blanca o azul.
