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El mercado inmobiliario respira salud en Arroyomolinos

El mercado inmobiliario parece haberse vigorizado a raíz de la pandemia, aunque es cierto que todavía está por ver cómo repercutirá en el sector el alza del precio de la energía que está encareciendo el coste de las materias primas y que suscita cierta preocupación, pues no se sabe a ciencia cierta en qué acabará. No podemos olvidar que la escalada de precios aún se ha visto más agravada con la actual guerra entablada entre Rusia y Ucrania.

Sin duda, muchos decidieron abandonar las grandes ciudades para recalar en municipios o incluso pueblos de la España vaciada. Es cierto que un paso tan drástico como dejar una urbe que ofrece todos los servicios para apostar por un pueblo alejado del mundanal ruido no siempre es posible, pero podemos optar por soluciones que se encuentran a medio camino.

En este sentido, hace décadas que Arroyomolinos está adquiriendo relevancia en el mapa de Madrid, ya que es una localidad con una población muy joven. De hecho, se estima que la media de edad se sitúa en los 33 años. Por lo tanto, está repleta de servicios como colegios o centros de salud para atender las necesidades de esta creciente población.

Por supuesto, la obra nueva de Arroyomolinos crece a la par que las demandas de los nuevos residentes y, además, a un precio bastante asequible. Esa es, en parte, la razón de su tremendo éxito. No podemos olvidar que en 2018 se estimaba que unos cincuenta nuevos residentes acudían cada mes a afincarse en este municipio madrileño atraídos por el mercado inmobiliario y su proximidad a Madrid.

Lo cierto es que en el censo de esta ciudad se observa un crecimiento meteórico. Así, en 1998 albergaba a poco más de 3.000 vecinos y en 2021 ya contaba con más de 33.000 residentes. De ellos, un 67,4 % tiene entre 16 y 64 años, un 26,7 % no supera los 16 y solo 5,9 % rebasa los 65.

Todo ello da lugar a una ciudad cuajada de espacios verdes, pistas deportivas e infinidad de servicios para el ocio gastronómico como bares y restaurantes. Tampoco se quedan atrás apartados como una adecuada oferta educativa y, como ya mencionamos, una atención médica de calidad.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha apreciado un evidente cambio de tendencia en los últimos años y que, sin duda, la pandemia ha acentuado, pues la capital de España cada vez concentra un menor volumen de habitantes. De esta manera, en 1996 el 57 % de la población de la región residía en la misma ciudad, pero en 2020 no supera el umbral del 49,2%.

No obstante, ello también ha comportado una mayor dependencia del coche y que muchas personas se vean obligadas a cogerlo a diario para desplazarse a sus trabajos. Por fortuna, el teletrabajo ha permitido que –de vez en cuando– el vehículo pueda quedar aparcado en el garaje durante todo el día.