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Tatuajes que deberían competir por un premio Nobel

El arte viene en tantas presentaciones diferentes que es difícil enumerarlas todas. Pues bien, una variante indiscutible de la expresión artística son los tatuajes. Creados hace siglos, hoy en día son una forma de acentuar nuestra independencia marcando nuestra piel. Y aunque todos esperamos un buen trabajo, algunos definitivamente deberían competir por un premio Nobel.

Estamos seguros de que hay una serie de ingredientes necesarios para alcanzar las obras que te presentaremos a continuación: un talento innato, horas de ardua preparación y práctica y el irrefrenable deseo de crear la mejor obra que se ha pintado sobre la piel de una persona. No hablemos más, y vamos a conocer estas increíbles creaciones.

Una espalda que impone

Tatuajes que deberían competir por un premio Nobel

Empezaremos este conteo de tatuajes que deberían competir por un premio Nobel a lo grande, pues se trata de un tatuaje que abarca la totalidad de la espalda de la modelo que lo lleva. Es impresionante, atrayente e hipnótico, mientras más lo miras y más atención le prestas, más detalles encuentras en él.

Eso sí, se trata de una obra de perfecta sincronía donde, aunque pareciera que nos encontramos en medio del caos, realmente cada pieza está fríamente ideada para encajar donde va. La creadora de esta belleza en tinta se llama Amanda Wachob, y es una reconocida tatuadora de Nueva York.