Los recipientes de plástico son muchas veces utilizados para guardar alimentos y muchos de estos son fabricados para tal fin. Sin embargo, aun cuando por lo general cumplen una buena función para conservar los alimentos, lo cierto es que pueden llegar a ser peligrosos con respecto a las sustancias tóxicas que pueden dejar pasar a los mismos.
La solución práctica que parecen ofrecer, termina estando asociada a graves riesgos para la salud; y mucho más, cuando además de usarlos para conservarlos, los utilizas para calentar las comidas. Hay alimentos que nunca deberías guardar en recipientes de plástico, y aquí te explicaremos el por qué.
6Leche
Ni la leche ni la mantequilla o sus derivados, deberían ser almacenados en recipientes de plástico, porque estos no ofrecen las condiciones óptimas para su conservación. Además, son más susceptibles a los cambios de temperatura, aumentando el riesgo de descomposición que puede llevar a cursar malestares estomacales.
Dentro de los recipientes plásticos, las fluctuaciones de temperatura pueden fermentar precipitadamente las bebidas lácteas, cambiando su aroma y sabor llegando a agriarlas o dañarlas. En estos casos es común el olor avinagrado o a huevos podridos.
